Soldados del FDI y sobrevivientes del shoá

Antje Naujoks

Las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) son un ejército del pueblo. Al mismo tiempo, el pueblo es el ejército. En Israel tanto hombres como mujeres sirven en el este, pero a menudo se trata de mucho más que del servicio con las armas. 

En el ejército israelí hay alrededor de 180,000 hombres y mujeres en el servicio activo, de los cuales 42,000 son soldados profesionales. Otro grupo lo representan los reservistas, cuyo número anda alrededor de los 450,000. En la mayoría de los casos se trata de gente joven que realiza su servicio militar de 32 meses para los hombres y 28 para las mujeres. No pocos se deciden a favor de tareas de servicio especiales, Escuela de Oficiales o un estudio académico. Ellos sirven por más tiempo que el reglamentario, lo que a menudo también es el caso de los reclutas que realizan su servicio en unidades de tecnología. Sin embargo, estas no son todas las peculiaridades del servicio, ya que en base a su autopercepción, las FDI también se ocupan de la integración de jóvenes en situación de riesgo en los años anteriores a la movilización, para lo cual incluso tienen internados. También la población israelí con necesidades especiales está integrada–las FDI tienen unidades en las que personas autistas rinden una contribución en uniforme. 

En base a la historia del pueblo judío, a las FDI se les da otra importancia especial también. Ellos no solamente son la garantía para la seguridad de Israel, sino que tienen un rol especial en conexión con el dicho «¡Nunca más!» Mientras el mundo lo entiende como que ya no quieren otra guerra, la nación judía con esto manifiesta que el pueblo judío nunca más estará indefenso. Aquello, que le sucedió al pueblo judío durante el tiempo de las persecuciones del nazismo alemán, nunca más lo permitirán las FDI.

Ante este trasfondo, los sobrevuelos de pilotos de combate israelíes sobre lo que antes fue el campo de exterminio de Auschwitz, eran declaraciones con más que solamente un carácter simbólico. 

Todo recluta, además, durante el tiempo del servicio militar, atraviesa un programa de preparación, dedicado a temas como el judaísmo, el sionismo y Eretz Yisra’el. Una visita al sepulcro de David Ben-Gurion es tan sobreentendido como un día educativo en el memorial del Holocausto israelí Yad Vashem. Quien en su tiempo escolar no realizó un viaje a Polonia, a menudo lo hace durante el servicio militar. El programa educativo relacionado con el tema del asesinato en masa por los nazis en contra del pueblo judío, está presente de muchas maneras en las filas del FDI–y eso no es solamente en forma educativa. 

Desde siempre, así lo explicó recientemente el Comandante Baruj J. Vachman, responsable del programa «Testigos en Uniforme», las FDI fomentan el contacto directo de reclutas jóvenes con testigos de la época, es decir, con sobrevivientes del Shoá. Como la pandemia dejó en evidencia que entre los adultos mayores, especialmente afectados por la misma, los sobrevivientes del Shoá tienen que pasar por tiempos especialmente difíciles, no solamente por su edad avanzada, sino también por sus historias de vida y sobrevivencia, las FDI en diciembre 2020 iniciaron un programa nuevo. 

A cada oficial se le pide que se comprometa honorariamente y que «adopte» a un sobreviviente del Shoá. Se quiere establecer una comunicación regular por audio o video, para enfrentar la soledad de esos adultos mayores. Bajo medidas de precaución estrictas también se quiere promover visitas físicas. Los informes de los participantes documentan, que este proyecto, que registra cada vez más personas voluntarias, es una bendición para los sobrevivientes del Shoá. No obstante, esto no es una avenida de un solo sentido, ya que también los soldados de la FDI se benefician–ellos están teniendo experiencias humanamente extraordinarias, que los acompañarán por el resto de sus vidas.

ContáctenosQuienes somosPrivacidad y seguridad