Herodes y sus descendientes en el Nuevo Testamento

Fredi Winkler

Los evangelios y los Hechos de los Apóstoles mencionan repetidamente el nombre Herodes. ¿Sabía usted que hubo más de un Herodes?

Herodes y algunos de sus descendientes son importantes en la historia del Nuevo Testamento. Para muchos lectores de las Escrituras, las conexiones familiares entre Herodes y los diversos descendientes de su dinastía son confusos, y más porque dos de esos descendientes en el Nuevo Testamento solamente son nombrados como Herodes, por provenir de la dinastía de este. Y eso que se trata de Herodes Antipas quien reinaba cuando Jesús estaba en la tierra, y de Agripa I quien dominaba en el tiempo de los apóstoles.

Herodes y sus descendientes reinaron por un período de cuatro generaciones, entre los años 37 a.C., cuando Herodes el Grande llegó al poder, y aproximadamente hasta el 92 d.C., cuando falleció su bisnieto Agripa II.

En el correr de su vida, Herodes tuvo más de diez mujeres y también el número correspondiente de hijos. Solamente algunos de ellos son mencionados en el Nuevo Testamento, y serán presentados aquí uno a uno.

Los hijos de Herodes que heredaron partes de su reino: Herodes cambió su testimonio tres veces, la última vez poco antes de su muerte en el año 4 a.C. En el mismo nombró a tres de sus hijos como herederos parciales de su reino: Arquelao, Antipas y Felipe. Como cada uno de ellos recibió solo parte del dominio, no eran reyes como su padre. Ellos recibieron el título de tetrarcas. Los romanos confirmaron el testamento de Herodes.

Arquelao: este, como hijo mayor, recibió Judea, la parte más grande del reino. La situación en Judea se volvió cada vez más turbulenta después de la muerte de Herodes, y Arquelao demostró ser incapaz de controlar la situación. Por eso en el año 6, después de diez años de dominio, fue destituido por los romanos. Desde entonces los romanos dominaron directamente a Judea por medio de un procurador. Arquelao es mencionado solo una vez en el Nuevo Testamento, en Mateo 2:22.

Antipas: recibió Galilea y Perea, una región al oriente del Jordán y del Mar Muerto. Su dominio fue más feliz que el de su hermano Arquelao, y duró del año 4 a.C. hasta el 39 d.C. Él edificó como su capital la ciudad de Tiberíades juno al Mar de Galilea, y le dio ese nombre por el emperador reinante Tiberio.

Antipas es mencionado repetidamente en el Nuevo Testamento, ya que él gobernó todo el tiempo que Jesús estuvo en la Tierra. Pero él nunca es mencionado con su verdadero nombre Antipas, sino siempre solo como Herodes. Este hecho es la razón principal por la incertidumbre existente cuando se trata del nombre Herodes.

En Lucas 3:1, según el transcurso de tiempo, Antipas es mencionado por primera vez con el título “Herodes el Tetrarca”. Él llegó a ser tristemente célebre por la decapitación de Juan el Bautista (Mt. 14:1-13).

En los evangelios, Antipas es mencionado por última vez en conexión con el interrogatorio del Señor Jesucristo por Poncio Pilato. Cuando Pilato notó que Jesús provenía de Galilea, lo envió a Herodes Antipas, para que este lo juzgara. Este, sin embargo, para disgusto de Pilato, se lo envió de regreso (Lc. 23:1-15).

Felipe: es mencionado solo una vez en el Nuevo Testamento, y eso en Lucas 3:1. Él recibió la región de Iturea y Traconite al norte del Mar de Galilea. Felipe gobernó desde el año 4 a.C. hasta su muerte en el año 34 d.C. Él remodeló a Paneas, hoy Banias, para ser su capital, y le dio el nombre Cesarea en honor al emperador. Pero como ya existía un Cesarea en la costa del Mar Mediterráneo, a su ciudad se le llamaba Cesarea de Filipo (Mt. 16:13).

Agripa I: era el nieto de Herodes el Grande. Su padre fue Aristóbulo, un hijo de Mariamne, la segunda mujer de Herodes. Ella era nieta de Horkanus, el último rey de los asmoneos que gobernaron antes de Herodes. De este modo, Agripa I era tanto descendiente de Herodes como también de los asmoneos, es decir de los macabeos, como también se les decía. Ser no solamente un descendiente de Herodes, sino también de los asmoneos, le daba una cierta popularidad y reconocimiento entre los judíos. Su padre Aristóbulo, juntamente con el hermano de este, Alejandro, deberían haber sido herederos del trono, pero los dos, y su madre Mariamne, fueron acusados por Herodes de conspiración, y ejecutados.

Agripa I creció en Roma en la corte del emperador y vivía mayormente allí, hasta que en el año 37 fuera Calígula, sucesor del Emperador Tiberio, quien lo hizo rey y le dio la región de Felipe, que había quedado abandonada. Agripa tenía entonces 47 años de edad, y gobernó unos siete años, hasta el 44 d.C.

Herodías, que llegó a tener una popularidad ignominiosa en la historia relacionada con la muerte de Juan el Bautista, era una hermana de Antipas (Mc. 6:14-29).

Cuando en enero del 41 fue asesinado el Emperador Calígula, Claudio, su sucesor, convirtió a Agripa en rey sobre todo el reino de Herodes el Grande.

Agripa I en Hechos 12:1-19 es llamado Rey Herodes. Él mató a Santiago, hermano de Juan, con la espada y echó a Pedro en la cárcel. Este luego fue liberado de manera milagrosa por un ángel. Los versículos 20-23 narran la muerte repentina de Agripa en Cesarea, causada por un ángel del Señor, “por cuanto no dio la gloria a Dios”. Eso a menudo también es considerado como juicio por haber ejecutado a Santiago e intentado matar a Pedro. Aparentemente, con eso quería hacerse popular con los judíos, en especial con los fariseos. Su hijo Agripa con 16 años de edad todavía era muy joven para iniciar la sucesión, de modo que el país otra vez fue gobernado por un procurador romano.

Agripa II: este, hijo de Agripa I y bisnieto de Herodes el Grande, en el año 50 d.C. con 22 años de edad recibió el título real de manos del Emperador Claudio, y le fue dada la región de su tío abuelo Felipe con Cesarea de Filipo como capital. Más tarde él le cambió el nombre a la ciudad y la llamó Neronias, para halagar al nuevo emperador romano Nerón. Cuando falleció Claudio en el 54, el nuevo Emperador Nerón dio a Agripa más regiones para administrar, entre ellas también la capital Tiberíades de Antipas.

Después del comienzo de la revolución judía contra Roma en el año 66, Agripa II intentó evitar una guerra entre Roma y los judíos por medio de intermediaciones. Los romanos premiaron su lealtad a través de una ampliación de su región de dominio.

En los años 48 hasta 66 d.C., Agripa tuvo el privilegio de nombrar los sumo-sacerdotes judíos.

Agripa II es mencionado en el Nuevo Testamento –junto a su hermana Berenice– en conexión con Pablo y el procurador Festo (Hch 25:13-26:32). El discurso de defensa de Pablo ante Festo, Agripa, Berenice y los tribunos y principales de la ciudad de Cesarea es uno de los discursos más notables de Pablo.

En las palabras introductorias a su defensa, Pablo elogia a Agripa como un excelente conocedor de todas las tradiciones y controversias existentes entre los judíos, y se dice feliz de poder defenderse delante de él. Y las últimas frases son verdaderamente asombrosas (Hch 26:25-29). Pablo dice: “¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees.” Luego Agripa mismo le dice a Pablo: “Por poco me persuades a ser cristiano”.

¿De dónde tenía Pablo esta convicción firme de que Agripa creía en los profetas? Hechos 13:1 menciona a Manaén, quien se había criado juntamente con Herodes el tetrarca. Eso se refiere al padre de Agripa II. ¿Será que de este Manaén habría recibido Pablo informaciones sobre la familia de Agripa y sobre su perspectiva de la fe judía?

Agripa II probablemente era el más noble de toda la dinastía Herodes. Cuando el procurador Festo falleció después de dos años en el oficio, el sumo sacerdote Anás aprovechó la oportunidad y persiguió a los cristianos en Jerusalén. Él mató a Santiago, el hermano del Señor, y a algunos otros miembros de la iglesia. Cuando Agripa fue informado de eso, inmediatamente destituyó a Anás de su cargo.

Agripa II en el Nuevo Testamento siempre es llamado “Rey Agripa”, y nunca solamente Herodes como sus predecesores. Él gobernó del año 50 hasta su muerte, aproximadamente en el 92 d.C.

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