Respuesta acertada

Mori Lidar

Es un nombramiento de trascendencia histórica, ya que por primera vez en su historia, Israel nombró a un cristiano árabe como embajador del país. El hombre de 34 años de edad prestará su servicio diplomático en Baku, la capital de Azerbaiyán.

Las organizaciones ocupadas en boicots dirigidos contra Israel disfrutan de presentar a ­este Estado como Estado de Apartheid. Recientemente, sin embargo, todos esos activistas quedaron perplejos en consideración del nombramiento de un nuevo embajador israelí, porque en el caso del hombre que fue nombrado a la posición del diplomático superior en Azerbaiyán se trata, por un lado, de un árabe y por el otro, de un cristiano. El nuevo embajador George Deek ya hace más de una década que trabaja para el Ministerio Exterior israelí y, en el correr del tiempo, ya ha ocupado puestos muy diversos. Su nombramiento como embajador significa: por primera vez en la historia del Estado de Israel, un cristiano árabe ejerce en una posición diplomática de tan alto rango.

Deek, quien se crió en el barrio Jaffa de Tel Aviv, como hijo de una familia árabe-cristiana, concluyó su estudio de maestría en el área de derecho internacional de la Universidad de Georgetown con mención honorífica, y también es egresado del renombrado Programa Fulbright. Su licenciatura la hizo en 2005 en el Centro Interdisciplinario Herzlija en el área de abogacía y gobernanza. Desde 2007, ejerce como abogado en Israel e inició su trabajo en la sección jurídica del ministerio exterior israelí. Él ya sirvió en Nigeria como embajador interino, y justamente en el verano de 2014, cuando Israel luchaba con Hamás de la Franja de Gaza en el transcurso de la operación militar “Línea de Protección”, Deek fue embajador interino en Oslo, Noruega. En ese tiempo hubo inculpaciones verbales severas contra Israel, a las que Deek respondió con un discurso que en el internet se convirtió en un clip viral, ya que él supo defender de manera extraordinaria al Estado de Israel como también su política. Su discurso de aquel tiempo es clasificado por expertos como una de las mejores conferencias de un diplomático sobre el tema Conflicto Israelí-Palestino.

En el transcurso de su alocución, Deek atacó la cosmovisión palestina, a través de la cual no solamente el rol de víctima de los palestinos, sino del mismo modo, el trauma palestino nacional es manifestado y profundizado. La responsabilidad de eso la atribuyó a todos los Estados árabes, como también a la obra benéfica de la ONU para los refugiados palestinos, UNRWA. Él citó a un sobreviviente del Shoa y comentó que de ese hombre él habría aprendido a no mirar hacia atrás, a no permanecer en el pasado destruido, sino mirar hacia adelante para crearse un nuevo futuro y una nueva vida. Esta enseñanza, así decía Deek en su discurso, también la deberían aprender los palestinos. Ellos deberían decidirse por la vida, por el diálogo y por la construcción de un futuro en el cual ellos existan al lado de Israel, sin luchar contra Israel. En la formación de esta cosmovisión también tuvo parte importante el abuelo de Deek, quien era electricista. Durante la guerra de independencia israelí en 1948, él y su joven esposa embarazada huyeron de Israel al Líbano. Cuando terminaron las acciones de guerra, él decidió regresar a Israel, porque bajo ningún concepto quería llevar una vida de refugiado que no tiene patria, y que simplemente sigue siendo huésped en un país extraño.

“La razón por la cual mi familia tiene una historia de éxito, en lugar de ser una familia en la que yo sería tercera generación en un campo de refugiados en el Líbano, o sea, la razón por la cual hoy estoy aquí, representando el Estado de Israel como diplomático”, dijo Deek, “es mi abuelo, quien se negó a caer en una depresión inactiva y en su lugar decidió, lleno de alegre esperanza buscar activamente un futuro. Él lo encontró en Israel, al lado de personas que muchos consideran enemigos, pero que para él llegaron a ser amigos.”

Un puesto de embajador en Azerbaiyán puede sonar como una destinación de segundo rango, pero justamente lo contrario es el caso. El país se encuentra en las inmediaciones geográficas del Irán. Además se trata de un país musulmán. Por esta razón, Azerbaiyán es un país importante para la diplomacia israelí. Tampoco se debe olvidar, que alrededor del 40 por ciento del petróleo que importa Israel proviene de ese país, y que además existen importantes relaciones en cuanto a negocios de la industria de seguridad.

“George Deek es un diplomático israelí extraordinario y brillante, quien superó con éxito el camino entero de la formación de un diplomático, y quien, además ya ha trabajado en agencias extranjeras de Israel, representando a su país”, decía el portavoz del ministerio exterior israelí Emanuel Nachshon sobre el nombramiento. “Él es un abogado excelente y un conferencista buscado. Estamos orgullosos de poder nombrarlo como embajador. Su trabajo en esta posición, además, simboliza la integración de israelíes de diversos trasfondos culturales en la sociedad y en la vida pública del estado judío.”

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