Reconocimiento tardío

Antje Naujoks

Si Yad Vashem hubiera podido decidirlo, el primer árabe en salvar judíos durante la Segunda Guerra Mundial ya habría sido condecorado hace varios años atrás. Esto no sucedió entonces, porque sus descendientes tenían algo en contra de la condecoración otorgada por Israel.

Ya en 2013, NAI informó sobre este hombre árabe-musulmán y sus acciones como salvador de judíos durante el tiempo de la persecución NS. Pero lastimosamente, en aquel informe, no solo se encontraban en el foco de atención las acciones altruistas de Mohammed Helmy, a quien el lugar de conmemoración del Holocausto israelí Yad Vashem, después de concluir sus investigaciones, quería otorgar la condecoración “Justo entre los Pueblos” como primer árabe musulmán. Como la condecoración fue otorgada póstumamente, debían recibirla sus descendientes, pero ellos reaccionaron con rechazo. Los familiares egipcios de este médico, según dijo la prensa en aquel entonces, rechazaron la condecoración, porque no deseaban ningún reconocimiento de una institución israelí. Yad Vashem dejó el asunto en suspenso sin comentarlo. De este modo, en ese momento se echó tierra sobre el hecho que Yad Vashen quiso condecorar póstumamente a un hombre que en su tiempo salvó a judíos, porque para él eran personas en necesidad, pero que la institución no pudo hacerlo, porque otros tenían algo contra Israel.

Aun así, dio la vuelta al mundo, en ese entonces, la historia del egipcio que en 1922 fue a Berlín para estudiar medicina. Y hace algún tiempo se produjo un final feliz, con respecto a la ayuda humanitaria ejercida por el Dr. Helmy. Con algunos años de retraso, tuvo lugar su condecoración póstuma en Berlín, en aquella ciudad en la que él estudió, donde vivió en el tiempo de la República de Weimar y también en el tiempo nacionalsocialista, tiempo en que él salvó a varios judíos de manera altruista, poniendo en peligro su propia vida. En 1982, el Dr. Helmy falleció allí sin dejar hijos. Él no es el primer musulmán a quien se le otorgó una condecoración de ese tipo; ya que anteriormente ya fueron honrados otros musulmanes por acciones similares (en su mayoría de los países de los Balcanes). Y aun así, la concesión de esta distinción es algo muy especial, ya que a través de la misma el Dr. Helmy se convirtió en el primer árabe a quien Yad Vashem adjudicó este honor. Para la entrega póstuma del título “Justo entre los Pueblos”, su sobrino nieto, el Dr. Nasser Kotby, también médico, viajó desde El Cairo hasta Berlín y participó en la entrega solemne de la condecoración, por medio del embajador israelí en Alemania, Jeremy Issacharoff.

Interesante, también, es que alrededor del tiempo cuando se publicó el homenaje, salieron dos libros y una película sobre la historia de vida de este médico egipcio. Igal Avidan, autor de Mod Helmy: Cómo un médico árabe en Berlín salvaba judíos de la Gestapo, publicado en octubre de 2017, desarrolla la historia de este médico de la mano de documentos y visitas a los escondites, al igual que de entrevistas con antiguos pacientes. Ronen Steinke, autor de El Musulmán y la judía: La historia de un Rescate en Berlín, publicado en agosto de 2017, también estudió los documentos recibidos, pero además se puso en contacto con los descendientes, tanto del Dr. Helmy como también de Anna Boros, a quien, junto con otros familiares, el Dr. Helmy le salvara la vida en ese entonces. Lo mismo también hizo la productora de documentales, Taliya Finkel, para la película Anna y el Doctor Egipcio, quien según The Times of Israel contribuyó considerablemente con sus investigaciones y rodajes a que “se pudiera establecer una relación llena de confianza” con el Dr. Kotby. Parece haber sido ella quien lo motivó a no solamente intervenir en la película, sino también a viajar a Berlín.

En la antigua capital del régimen nacionalsocialista, el Dr. Helmy recibió un homenaje póstumo que él mismo, probablemente, habría comentado diciendo que él tan solo había hecho algo obvio. Y aun así no cabe duda de que este hombre demostró especial valentía, ya que como “no-ario”, él mismo era acosado por el régimen NS e, incluso, fue interrogado repetidamente. Durante tres años mantuvo escondida a la judía berlinesa Anna, quien apenas tenía 21 años cuando pasó a la clandestinidad. Para su protección, el Dr. Helmy tejió una red extraordinaria de especificaciones falsas. Las publicaciones descubrieron historias, en parte, de lo más aventureras. El Dr. Helmy, además, salvó a otros familiares de Anna. Después de finalizar la guerra, ella viajó a EE.UU. donde se casó y tuvo tres hijos. Anna falleció solo unos pocos años después del Dr. Helmy, en el año 1986, pero hasta entonces, no solamente mantuvo contacto con él, sino que varias veces viajó a Berlín con sus hijos, para visitar a quien le salvara la vida, y quien, por muchos años, ejerciera como médico en el Hospital Moabit.

ContáctenosQuienes somosPrivacidad y seguridad