Muestra de incapacidad mundial

Antje Naujoks

Quizá ya estamos cansados de este tema, pero a medida que la administración estadounidense de Biden busca negociar con Irán, se vuelve un tema muy actual para Israel.

En el último conflicto armado, donde Israel sufrió ataques en varios frentes, se vio con claridad cómo Irán se ha entrometido en gran manera en la región–de hecho, está presente de forma indirecta en varios lugares limítrofes con Israel. Es bien sabido que Hezbolá, que tiene su base de operaciones en el Líbano, funciona como una extensión de Irán, y que hace años que los iraníes se ha establecido en Siria, país sacudido por la guerra civil. De esta forma es que actúa ante Israel, sin títeres, sino de forma directa y descarada, incluso con presencia militar. No obstante, esto parece no preocupar a la comunidad internacional. Jordania está relativamente tranquila en este sentido, aunque, visto sus problemas económicos, podría también abrir sus puertas a Irán. Además, nadie duda de quela nación iraní, a través del apoyo de los rebeldes hutíes, desempeña un papel crucial en Yemen.

Sin embargo, nos ha llegado algo nuevo –aunque los servicios de inteligencia de Israel lo sabían desde hace tiempo–: Hamás ha mejorado el alcance de sus misiles. Hace siete años, cuando ocurrió el último conflicto grave con esta organización terrorista, en el verano de 2014, apenas consiguió llegar a la gran zona de Tel Aviv desde la Franja de Gaza. Ahora lanza cohetes a Jerusalén sin dificultad, y cubre la región alrededor de Tel Aviv, llegando incluso a zonas más septentrionales, con descargas simultáneas de docenas de cohetes. Israel sabe bien que estos cohetes tienen origen iraní, pero considera que sería bueno que también otros lo denunciaran. Un importante líder de la Yihad Islámica Palestina, otra organización terrorista islámica radical que opera junto a Hamás en la Franja de Gaza, le hizo el favor de confirmarlo. Ramez al-Halabi comentó en el canal de televisión iraquí Alahad TV: “Sin el apoyo iraní, no podríamos lanzar cohetes contra Tel Aviv”.

Ahora bien, si además de esto tenemos en cuenta los planes iraníes de “borrar del mapa al Estado judío”, es más comprensible la preocupación de Israel, quien no cree que un acuerdo en los planes nucleares vaya a poner a Irán en su lugar. Israel está, en forma literal, rodeado por esta nación. A esto debemos agregar su situación dentro de la comunidad internacional. Respecto a esto, se enfrenta solo y sin aliados de confianza a este escenario. No hay duda de que ha comenzado una nueva era en Estados Unidos. Aunque Jerusalén seguirá contando con Washington, el presidente estadounidense Biden no tiene el mismo compromiso con Oriente Medio que su predecesor, lo que se evidencia en las políticas que ha adoptado, sobre todo respecto a Irán.

Esta es una de las principales razones por la que Israel interviene cada vez más en los conflictos que lo rodean, con el objetivo de perseguir lo que los expertos llaman “la guerra entre guerras”. El lugar central de su acción es Siria. Cabe suponer que la nación judía no abandonará bajo ningunas circunstancias su proceder en este sentido. Además de servir como prevención, da un claro mensaje a Irán de que las instalaciones militares del régimen de los ayatolas en territorio sirio están a su alcance.

ContáctenosQuienes somosPrivacidad y seguridad