Mapa del deterioro de sitios arqueológicos

Mori Lidar

Un nuevo proyecto de internet registra alrededor de 20,000 sitios arqueológicos en la región del Cercano Oriente y Norte de África que están en peligro a causa de las guerras, el fanatismo religioso y otras circunstancias similares. Hasta ahora la excepción es Israel.

En mayo de 2015, la organización terrorista Estado Islámico conquistó la ciudad Palmira en el centro de Siria, lugar conocido también bajo el nombre árabe Tadmur, y cuyos sitios antiguos son patrimonio cultural mundial de la UNESCO. De estos lugares, sin embargo, no queda mucho ya que los miembros del EI los saquearon y destruyeron sistemáticamente. Los restos del templo Baalshamin que perduraron por casi 2000 años, fueron destruidos al igual que la hermosísima avenida con su Arco de Adriano. En el lugar existía también un impactante museo que sencillamente ya no existe a causa del dominio y la ideología del EI. Obras de arte sin par de la historia de la humanidad fueron reducidas a ruinas, y otras convertidas en dinero en el mercado negro. Como si todo esto no fuera suficiente, el arqueólogo jefe del lugar Khaled Asaad, de 82 años de edad, fue cruelmente asesinado por los miembros del EI, quienes luego colocaron su cadáver en exposición contra una de las columnas antiguas.

Este acto terrible sacudió al mundo en agosto 2015, pero no sería el único que cometerían estos fanáticos religiosos contra personas y lugares históricamente significativos. De eso no es responsable solamente el EI: antes que ellos los Taliban ya habían destruido estatuas de Buddha consideradas como patrimonio cultural; también Al Qaeda desencadenó intensos conflictos cuando se trató de sitios históricos. Este fenómeno es muy difícil de combatir: por un lado, la protección de estos lugares no es fácil de asegurar, y el empeño se hace casi imposible cuando los sitios se encuentran detrás de las líneas enemigas. Por otro lado, si bien la comunidad internacional de Estados está altamente preocupada por tales sitios, cuando moviliza reservas, estas en primer lugar son para salvar personas. Los lugares arqueológicos, sin importar su enorme significado, quedan en segundo plano en favor de la vida humana.

Hace algún tiempo atrás, se abrió un nuevo portal de internet que registra por lo menos 20,000 sitios arqueológicos en el Cercano Oriente y en el Norte de África que están en peligro de compartir el mismo destino que las ruinas de Palmira. El proyecto lleva el nombre “Endangered Archaeology in the Middle East and North Africa” (Arqueología amenazada en Medio Oriente y en el Norte de África). Sus siglas son EAMENA. Allí tanto expertos, como personas poco conocedoras, pueden informarse sobre el estatus o el supuesto estatus (porque no siempre existen datos certeros) de estos sitios arqueológicos en peligro, con base en fotografías satelitales que dan la posibilidad de estimar por lo menos el daño aproximado. En los casos en que ha sido posible inspeccionar los lugares después de su destrucción, aparecen en el portal los informes correspondientes. Este proyecto colectivo de la Fundación Arcadia y de las universidades británicas de Oxford, Leicester y Dirham, pretende llamar la atención del público mundial y motivar acciones de ayuda: “Si bien en gran parte no podemos evitar la destrucción de los sitios arqueológicos en dichas regiones, al menos podemos seguir los sucesos, y deberíamos intentar reducir el daño”, dice el portal de internet al respecto.

También debe notarse que no todos los 20,000 sitios arqueológicos están en peligro por conflictos militares. Algunos lugares están registrados porque no son mantenidos profesionalmente, porque hay saqueos, vandalismo o incluso daños a causa de asentamientos cercanos y de actividades agrícolas. Esos lugares, sin embargo, son más fáciles de proteger de daños sucesivos que los restos arqueológicos que se encuentran en las regiones en guerra. Por ejemplo, los gestores del portal pudieron evitar que en Jordania se construyera una carretera que sin lugar a dudas le habría causado mucho daño a un sitio arqueológico cercano. Esto se logró a través de la publicación del caso, y de una petición al gobierno jordano.

Aún cuando este portal registra una región grande desde el extremo este del Cercano Oriente hasta el pico oeste del Norte de África, una zona destaca como excepción: Israel. Este Estado garantiza la conservación de todos los sitios arqueológicos, y se preocupa por el mantenimiento profesional de los mismos, de modo que se conserven intactos para las generaciones futuras.

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