La opinión palestina recogida en encuestas

Antje Naujoks

Las encuestas pueden conceder respuestas claras y al mismo tiempo plantear preguntas. Algunos resultados de encuestas entre palestinos en Cisjordania y la Franja de Gaza causaron sensación, mostrando tendencias inesperadas.

El Centro Palestino para la Investigación de Políticas y Encuestas entrevistó recientemente a 1,200 palestinos elegidos al azar en 120 localidades de Cisjordania y de la Franja de Gaza. Como era de esperarse, el presidente de la Autoridad Palestina (AP) Mahmud Abás, no cuenta con la aprobación del pueblo: el 61% está insatisfechos con su ejercicio de función y el 62% quiere que renuncie a su cargo. Mientras que la mayoría de los potenciales candidatos para esta posición que surgieron de la encuesta rondan en unos pocos porcentajes, Marwan Barghouti llegaría al 35%. Sin embargo, en el caso de una candidatura, Barghouti presenta un obstáculo bastante complejo: ha sido condenado cinco veces de por vida y 40 años adicionales de prisión, por múltiples asesinatos.

Fatah y Hamás siguen sin tener buenas relaciones. En este contexto, el presidente de la AP Abás (quien tiene el poder económico), protagoniza un nuevo brote de lucha de poder con Hamás. El pueblo, sin embargo, parece distanciarse de sus medidas, ya que el 84% rechaza los recortes de electricidad y el 88% las reducciones de salarios con las que él quiere subyugar a Hamás en la Franja de Gaza. A pesar que es evidente que no hay unidad entre Hamás y Fatah, según muestra la encuesta, exteriormente existe entre ellos cierto acuerdo, ya que el sondeo muestra que hubo unidad al ponerse del lado de Catar, rechazando las sanciones que impuso la alianza sunita (bajo el liderazgo de Arabia Saudita). En esto parece influir el hecho de que el 80% de los encuestados opine que el mundo árabe se está distanciando de los intereses palestinos. Por otro lado, alrededor de la mitad de los encuestados cree que tanto las relaciones con Israel como también con EE.UU. seguirán desmejorando.

No menos interesante es lo siguiente: alrededor del 47% de los habitantes de la Franja de Gaza desean emigrar. En Cisjordania es el 23% que aspira a esto. Casi el 80% considera que sus autoridades públicas son corruptas y más del 28% estima el enfrentamiento con ellas como la tarea nacional más importante. Como próxima tarea nacional, el 24% menciona la lucha contra la desocupación y la pobreza. Recién en tercer lugar figura, según este sondeo, la lucha contra la ocupación y los asentamientos. También el porcentaje de aquellos que están a favor de retomar un levantamiento popular armado (39%) está decreciendo en comparación con encuestas anteriores.

Sobre la corrupción en general no se habla en voz alta; no en Cisjordania y mucho menos en la Franja de Gaza. Lamentablemente, se puede notar que los palestinos no viven en una democracia, razón por la cual muchos tienen cuidado con lo que dicen por teléfono, y en persona aún mucho más. De esta forma, las respuestas acerca de las prioridades nacionales deben ser evaluadas como bastante sorprendentes. Pero el asunto se vuelve todavía más interesante: de los resultados de la encuesta también se desprende, que el 91% de los encuestados se expresan en contra de la suspensión de los pagos a los presos palestinos en cárceles israelíes. A esto se enfrenta el dato de otra encuesta, realizada por el Centro Palestino para la Opinión Pública (PCPO) con un número parecido de encuestados en el mismo período de tiempo, que no obstante también incluyó habitantes de Jerusalén Este. Las publicaciones acerca de estos resultados señalan que alrededor de las dos terceras partes de los encuestados palestinos opinan que las familias de los presos no se merecerían ventajas financieras especiales; que habría que apoyarlas sí, pero eso en el marco de lo que les corresponde a todos. ¿Cómo se concilian estas opiniones?

Otros resultados de la encuesta del PCPO que dan lugar a más preguntas, hasta ahora no son accesibles públicamente; tampoco en la página web del instituto. El Dr. David Pollock del Instituto Washington, quien coopera con el PCPO, hasta ahora ha sido el único en publicar “bocadillos” de este sondeo que ha causado gran sensación. Un ejemplo de esto es un artículo que publicó Pollock titulado No tan hostiles como se suponía. En el mismo, el doctor señala que según esta encuesta al 56% de los palestinos interrogados le da lo mismo si se traslada la embajada estadounidense a Jerusalén; y el 43% desea más empresas israelíes que generen puestos de trabajo para ellos en Cisjordania. Aproximadamente la mitad de los encuestados desea que continúe el armisticio entre Hamás e Israel, y que se aborden las negociaciones de paz en el curso de medidas regionales. Estos resultados no son solo sorprendentes, sino prácticamente sensacionales. Pero aun así, el estudio no ha sido publicado. Todos citan una única fuente: el Dr. Pollock, quien cuando se le preguntó, tan solo respondió que desea seguir analizando los resultados del sondeo. Por esta razón, si bien la encuesta ocupó varios titulares hasta el cierre de esta redacción, más bien debería ser disfrutado con una buena porción de precaución (como tantas cosas en el Cercano Oriente).

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