La catástrofe del derrame de petróleo en el mar Mediterráneo

Antje Naujoks

Esta es la catástrofe medio ambiental más grande que la zona israelita del mar Mediterráneo haya experimentado jamás. Sin lugar a dudas, las consecuencias se sufrirán por décadas. Aún se desconoce al culpable.

Desde hace semanas, las tortugas reciben la mayonesa y el amor de Israel–es así que son salvadas, alimentadas y sanadas. La materia grasa de la mayonesa diluida ayuda a los estómagos de las pequeñas tortugas marinas a resistir el alquitrán ingerido; la grasa empuja las proporciones de alquitrán hacia las paredes del estómago para que los alimentos no se bloqueen. De otro modo, estas tortugas en peligro de extinción perecerían miserablemente. Si bien estos pequeños pacientes de pocas semanas de edad se encuentran estables, su observación y cuidado llevará varias semanas.

Además de las tortugas, tanto las aves como otros animales deben ser estudiados durante un buen tiempo. Lamentablemente, para la mayoría de los peces –tal como sucedió con una joven ballena que murió en una playa cerca de Ascalón– toda ayuda llegó tarde. Recuperar el equilibrio ecológico llevará décadas según los expertos.

Esto, no obstante, es solo una de las consecuencias de esta gran contaminación con alquitrán en las aguas costeras del Estado de Israel que, dicho sea de paso, se hizo sentir también en el Líbano y en la Franja de Gaza. Muchos ciudadanos israelíes se ofrecieron los primeros días como voluntarios para recoger los terrones de alquitrán. Nadie podía entender por qué el Estado no reaccionaba, hasta que los expertos dieron una respuesta: las solicitudes que hace años se habían presentado para crear una red de ayuda y rescate para este tipo de emergencia, habían quedado sin respuesta. Luego, ante una catástrofe similar, el Estado había reaccionado prohibiendo la venta de pescado procedente del Mediterráneo, clasificando el consumo de pescado fresco de esas aguas contaminadas con doscientas toneladas de petróleo, como perjudicial para la salud.

Empero, la mayor interrogante alrededor de esta catástrofe ambiental es quién es el causante. Comenzaron entonces las especulaciones. Gila Gamliel, la Ministra de Medioambiente de Israel fue rápida en sus conclusiones ante la prensa: ecoterrorismo en manos de Irán. Luego de estas declaraciones se analizaron las imágenes satelitales. También se hicieron estudios sobre el tipo de petróleo vertido. Dado que esta sustancia tiene estructuras químicas singulares, era posible hallar a la compañía petrolera y al buque causante de este desastre ecológico; sin embargo, no sirvió de mucho: para entonces ya había pasado demasiado tiempo y todos los buques habían sido cargados nuevamente, borrando toda huella. Intentar una investigación en el país árabe hubiera sido inútil: Irán no permitiría que se lleve a cabo.

Aun cuando no hallemos jamás al culpable, una cosa es clara: el terrorismo puede tomar muchas formas y causar daños duraderos al mundo en que vivimos, daños que se sufrirán a través de las generaciones.

ContáctenosQuienes somosPrivacidad y seguridad