Israel manifiesta presencia en Jerusalén Este

ZL

Una serie de medidas que están pensadas no solamente para extender el control israelí en la ciudad al establecer judíos allí, sino también para el bien de los ciudadanos palestinos y la integración de los mismos al mercado laboral israelí.

El gobierno israelí invirtió mucho en la presencia de israelíes judíos en Jerusalén Este. La continua construcción de viviendas judías más allá de la llamada “Frontera Verde” y en territorios que desde 1967 están bajo control, posiblemente sea la expresión más persistente de esos esfuerzos. Pero eso no es todo. Jerusalén Este naturalmente no contiene solamente viviendas judías. En primer lugar, se trata de un área bastante grande, de alrededor de 70 kilómetros cuadrados, mayormente en el norte y el sur de la ciudad, que después de la Guerra de los Seis Días de 1967, por una decisión gubernamental, le fue adjudicada al área de competencia de la alcaldía de Jerusalén. En esa región viven hoy, tanto en barrios urbanos como también en aldeas dispersas, unos 400,000 palestinos. Israel ha invertido considerablemente menos recursos aquí, lo que llevó al descuido y al desmoronamiento de la zona. En algunos barrios reinan condiciones casi anárquicas que recuerdan al legendario “lejano oeste”. Las autoridades representantes del orden público van allí solamente en casos de emergencia, y bajo ninguna circunstancia solos. Todo está pensado para terminar lo más pronto posible, ya que se planifica la implementación de una serie de medidas administrativas y policiales al igual que cambios en el sector educativo, que se remontan a una decisión en común del gobierno israelí y la alcaldía de Jerusalén. El objetivo es remediar el descuido de muchos años, y al mismo tiempo integrar a la población palestina al sistema de una ciudad unificada.

Una de las medidas más amplias será implementada por la policía israelí, ya que en los próximos cinco años la misma invertirá alrededor de mil millones de shekel (aprox. 237 millones de euros), empleando a 1,200 nuevos policías, para finalmente mostrar presencia en esos barrios y aldeas de Jerusalén Este. Con ese fin, se establecen seis dependencias policiales nuevas en el área en cuestión. La policía explicó al respecto que su objetivo prioritario es conceder el acceso a sus servicios a los habitantes, implementar medidas para evitar actividades criminales y comercio de drogas, y con eso hacer que el derecho y el orden se hagan presentes. La policía desea que los habitantes experimenten que pueden confiar en ella para su protección.

Otra medida, para cuya implementación la alcaldía de Jerusalén colabora con el Ministerio de Educación israelí, está pensada para animar a las escuelas palestinas en ese distrito administrativo a que adopten el programa de estudios de las escuelas israelíes, de modo que los estudiantes puedan hacer un bachillerato reconocido en Israel. En la actualidad, tan solo alrededor del tres por ciento de los estudiantes palestinos de Jerusalén Este hacen el bachillerato israelí. Se piensa aumentar ese porcentaje, porque a través de un certificado de ese tipo, que también incluye hebreo como una de las materias, esos estudiantes llegan a tener un acceso mucho mejor a las instituciones israelíes de educación superior, y naturalmente, también al mercado de trabajo israelí. Tan solo en el transcurso del primer año, se piensa invertir alrededor de 20 millones de shekel (aprox. 4,7 millones de euros) en esta medida. Si demuestra ser un éxito, se incrementará esa suma año con año.

Hay otra medida más importante para los habitantes de la Ciudad Santa. Se trata de la construcción de un ferrocarril funicular que irá de Jerusalén Oeste, pasando por la Ciudad Vieja, hasta el Monte de los Olivos. El objetivo es descongestionar la intensidad del tránsito de esa región, extremadamente alto, a través de un medio de transporte público adicional, y al mismo tiempo, establecer algo así como un puente unificador entre los miembros de los diversos credos asentados en Jerusalén. Lo que está planificado es una conexión de Jerusalén Oeste, pasando por una parada en el Muro de los Lamentos y en la Ciudad de David, otra parada en la Puerta de los Leones, que se encuentra cerca de la Vía Dolorosa y de las mezquitas del Monte del Templo, hasta la parada final en el Monte de los Olivos ubicado en Jerusalén Este. Además de eso está pensada otra parada en las cercanías del Estanque de Siloé, donde recientemente se descubrieron unos escalones que los peregrinos del tiempo del Segundo Templo usaban para llegar del estanque al templo, lo que les servía para la purificación de culto. Esta parada adicional del ferrocarril funicular es “el bebé” del alcalde de Jerusalén Nir Barkat. “Cuando uno ha tenido una experiencia de ese tipo – una visita a los lugares histórico-judíos – es cuando recién comprende realmente quién es el verdadero soberano de la ciudad. La conexión de Israel con Jerusalén se vuelve verdaderamente palpable, y uno entiende que esa relación especial nunca fue interrumpida.”

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