Iniciativa nuclear de Arabia Saudita

Antje Naujoks

Una vez tras otra es un tema que atemoriza a muchos: la carrera armamentística nuclear en el Cercano Oriente, que se acelera cada vez más por las aspiraciones iraníes. Ahora también Arabia Saudita toma un paso enorme hacia adelante en este sentido.

Esta publicación una y otra vez se ha dedicado al tema Poder nuclear y Cercano Oriente, y en ese contexto también el tema de la carrera armamentística nuclear. Hace algún tiempo atrás nuevamente fueron iniciadas las sanciones contra Irán, sobre las que el mundo está de opinión dividida. Israel celebra la revocación del acuerdo militar por medio del presidente de EE.UU. Trump, ya que en definitiva la dirección militar del país cree, que el acuerdo que entró en vigor en enero de 2016 no evitaría que Irán finalmente llegue a poseer armas nucleares de todos modos. Lo decisivo para Israel es que Irán, que siempre enfatiza su esfuerzo de querer borrar del mapa al estado judío, paralelamente a sus aspiraciones nucleares también desarrolla misiles de largo alcance. Antes de que un país pueda llegar a la posesión de fuerza militar nuclear, debe superar diversas vallas tecnológicas. Uno de los primeros pasos de este proceso es el funcionamiento de centrales nucleares.

La parte de unos once por ciento de la producción mundial de electricidad que proviene de energía nuclear, se remite a 447 centrales nucleares usadas de manera civil que se encuentran en 31 países. Otros 58 reactores nucleares actualmente se encuentran en construcción. Las centrales nucleares existentes están en los EE.UU., Brasil y Argentina, naturalmente en diversos países de Europa, en Rusia como también en países asiáticos. Si se mira eso en el mapamundi, llama la atención, que en algunas regiones no se utiliza, ni se construye o planifica instalaciones nucleares, como por ejemplo en Australia y África Central. Además, en un mapa de la situación de los años 2017/2018 llaman la atención aquellos países, que se encontraban en una fase más o menos concreta de su primera central nuclear. En el caso de estos países que planifican un inicio de la fuerza nuclear, se trata de Polonia, Vietnam, Corea del Norte, Indonesia, Turquía, Egipto, Jordania, los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. Además de Israel, que posee dos reactores de investigación, en el Cercano Oriente existen centrales nucleares en Armenia y en Irán, y en tan solo dos países hace alrededor de un año había tres centrales en construcción: en los Emiratos Árabes Unidos (un reactor), y en Turquía (dos reactores). Que tanto Iraq como también Siria falten en esta lista, se debe entre otros a golpes militares preventivos de Israel. Es así como también llama la atención, que entre los nueve estados que por primera vez planifican o ya construyen centrales nucleares, haya seis países musulmanes, cinco de ellos en el Cercano Oriente.

Hace tan solo algún tiempo atrás, Arabia Saudita se encontraba exclusivamente en la categoría “en planificación”. Entretanto se debe actualizar este mapamundi, ya que solo unos meses después de que el gabinete saudita en marzo de 2018 verdaderamente decidiera el inicio anunciado desde hace años con la energía nuclear, el príncipe heredero saudita Mohammad bin Salman colocó la primera piedra para la primera de un total de 16 centrales nucleares a ser construidas en el transcurso de dos décadas. Titulares mundiales hizo la ceremonia solemne de inicio de obra para esta central presentada como reactor de investigación en la Ciudad Rey Abdulaziz para Ciencia y Tecnología, ubicada en la metrópoli saudita Riad. Eso indirectamente tiene que ver tanto con Irán, como también con Israel que juntamente con Arabia Saudita es aquel país que tiene las mayores reservas frente a un Irán nuclear. Ambos países estuvieron a favor de la rescisión del acuerdo nuclear y de la renovación de las sanciones contra Irán.

Está fuera de duda, que Arabia Saudita que actualmente todavía es rico en petróleo, en el futuro deba buscar otras fuentes de energía. Como en este país por muchas razones se ofrece sobre todo la energía solar para eso, pero aún así eligieron energía nuclear, está claro que en la decisión saudita también juegan un rol importante los aspectos de política de seguridad. Y de este modo Israel a su vez se encuentra ante un dilema con este desarrollo. Si bien se está contento con que Arabia Saudita tome una postura similar con respecto a las aspiraciones nucleares iraníes, del mismo modo el inicio de obra en Riad también significa que la carrera nuclear en el Cercano Oriente definitivamente ha ganado en dinámica con la ayuda de los EE.UU., China, Rusia, Francia y Corea del Sur. Ahí tampoco sirve mucho la clasificación positiva de los planes sauditas con respecto a un aprovechamiento netamente civil, que presentara la Organización Internacional de Energía Nuclear (IAEO) después de una evaluación de varios días hecha por una comisión en el lugar de los hechos.

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