En emergencias, los primeros en el lugar

ML

La Organización Mundial de la Salud declaró a los equipos de emergencia médica de las Fuerzas Armadas Israelíes como los mejores del mundo.

Puede que la ventaja que se insinúa aquí tenga su origen en la historia. En el transcurso de muchos siglos en el exilio, el pueblo judío ha aprendido cómo tratar con desafíos temporales, cómo solucionarlos rápida y efectivamente, mantener el daño lo más mínimo posible y, al mismo tiempo, mantenerse cubierto. Eso, en definitiva, también es la quintaesencia del sistema de los hospitales de campo de las Fuerzas Armadas Israelíes (IDF), que ahora fue clasificado como “mejor sistema de ese tipo del mundo entero” por la Organización Mundial de la Salud (OMS), una organización especial de las Naciones Unidas.

De hecho, uno solamente necesita preguntar alrededor del mundo para que le confirmen eso en muchos lugares. Tan solamente en las pasadas dos décadas, Israel envió equipos de salvamento y socorro, al igual que hospitales de campo–sobre todo muchas personas especializadas en diversos sectores, como enfermeras, médicos, asistentes médico-técnicos, cirujanos, parteras, y también psicólogos y asistentes sociales–entre otros, a Turquía, Japón, Haití, las Filipinas y Nepal. En estos países, los equipos israelíes lograron prestar primeros auxilios, operar y cuidar a incontables personas en las instalaciones rápidamente levantadas de sus hospitales de campo. Parte de esto, también, es que la totalidad del equipamiento, incluyendo los medicamentos, es llevado desde Israel.

En forma similar, muchos países envían ese tipo de hospitales móviles para prestar ayuda humanitaria a otros países, que luchan con las consecuencias de las catástrofes. Pero, a menudo, falta la coordinación de las diversas infraestructuras. Llegan los equipos, y en el lugar aún no está todo pronto, o viceversa. A veces sucede que importantes objetos del equipamiento no han sido llevados, porque no se estaba preparado para ciertas eventualidades. Y a veces, también, sucede que las diversas secciones del equipo de emergencia no están coordinadas entre sí de manera óptima. En tales casos, un país que precisamente tiene que luchar con las consecuencias de una catástrofe, encima de eso se tiene que ocupar de los que fueron a ayudar. A veces da la impresión de que es más el caos, que la ayuda que se presta.

Ante este escenario, la OMS, en el año 2013, desarrolló un sistema de clasificación para ese tipo de prestaciones de ayuda, para que un país en estado de emergencia tenga la posibilidad de evaluar qué prestaciones y obstáculos le esperan. Una estrella es dada a un equipo que llega en un tamaño limitado y que está en las mejores condiciones de prestar primeros auxilios. Tres estrellas distinguen a un equipo que llega muy bien organizado, es independiente, y que en casi todos los aspectos, funciona como un hospital normal. Hasta hace poco, ningún sistema estatal de hospital de campo había sido condecorado con tres estrellas. Entre muchos profesionales, por lo tanto, reinaba la opinión que pensar en esa clase de nivel sencillamente había sido exagerado. Esa opinión ahora cambió, ya que el sistema de hospital de campo de la IDF ha demostrado que ese nivel de ningún modo es inalcanzable; al contrario, ya que Israel no solamente ha alcanzado el listón, sino que incluso lo levantó aún más.

En el transcurso del año 2016, la OMS observó y evaluó a los hospitales de campo de la IDF. Se evaluó el tiempo de reacción en casos de emergencia, las rutinas laborales y su coordinación, al igual que el equipamiento y el estándar del tratamiento médico. En la última fase de esta evaluación se planteó una tarea de­safiante: componer un equipo dentro de doce horas para un hospital de campo con un total de 26 carpas, en las cuales se ofreciera medicina de emergencia y terapia intensiva, al igual que intervenciones quirúrgicas juntamente con todos los procedimientos de diagnóstico necesarios. Además de eso, el equipo debía demostrar que podía actuar lo más de la manera más autónoma posible.

Los visitantes internacionales del comité de evaluación quedaron fuertemente impresionados. “Algo así nunca había visto antes”, dijo el director del comité, Dr. Ian Norton. La evaluación mostró que la IDF con sus hospitales de campo no solamente cumple con los criterios de la categoría Tres Estrellas, sino que en parte, incluso, los superó. El segundo día después de la llegada, el equipo que deseaba ser clasificado en esa categoría, debía realizar por lo menos 30 intervenciones quirúrgicas en sus propias carpas de cirugía, disponer de 40 camas para el tratamiento clínico y ofrecer algunos otros servicios. Un hospital de campo de la IDF de la clase estándar, ofrece 86 camas, cuatro salas quirúrgicas, incluyendo aparatos de tomografía computarizada y de rayos X, y además puede tratar ambulatoriamente a un promedio de 250 pacientes por día. Por lo tanto, el sistema de hospitales de campo de la IDF, como único en el mundo, fue condecorado con tres estrellas. Además, se le otorgó una calificación adicional por “servicios especiales”, agregando un signo más detrás de las tres estrellitas.

Eso significa que, en el futuro, en casos de emergencia, siempre se otorgará trato preferencial a los equipos israelíes, cuando se trate de la llegada a cualquier región de catástrofe del mundo. Pero, aparte de la ayuda concreta para la gente en necesidad, esto para la IDF al igual que para el Estado de Israel conlleva mucho prestigio, ya que la OMS es uno de los organismos de las Naciones Unidas que, a menudo, no tiene nada bueno para decir de Israel. “Esto para cada miembro de nuestro equipo”, según el teniente coronel de reserva Dr. Ofer Merin, “es un gran acontecimiento. Y para todos los ciudadanos del Estado de Israel, así como para todos los judíos del mundo es un motivo de orgullo, y naturalmente también para las fuerzas armadas israelíes y todos sus familiares.”

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