El Schindler de Bolivia

Mori Lidar

Algunos documentos descubiertos en La Paz, sacaron a luz la historia hasta ahora desconocida de uno de los más famosos “Barones del Estaño” sudamericanos. Salvó la vida a 9,000 judíos durante el Holocausto.

Por la extracción de mineral de estaño y su comercialización, Mauricio Hochschild construyó desde Bolivia un imperio económico que se extendió a varios Estados latinoamericanos. A través del hallazgo de algunos documentos amarillentos en los depósitos de su fábrica, salió a luz una parte, hasta ahora desconocida, de la vida de este hombre.

El empresario minero judío-alemán Hochschild nació en 1881 en el Imperio alemán. Emigró primero a Austria y a España y vivió un tiempo en Chile, pero regresó a Alemania antes de la Primera Guerra Mundial. En 1919, sintió el deseo de volver a Sudamérica. Se estableció en 1921 en Bolivia y llegó a ser uno de los tres “Barones del Estaño” de América Latina. Hasta ahora, la historia lo describía como un empresario frío y duro, que no pagaba impuestos y explotaba a sus obreros. Por estas razones, fue detenido en aquel entonces por el gobierno boliviano. Sin embargo, tenemos que escribir de nuevo la historia de este hombre, a raíz de algunos documentos y fotos descubiertos en la capital de Bolivia, La Paz, que muestran que salvó la vida de miles de judíos perseguidos por los nacionalsocialistas.

De los documentos encontrados se desprende que Germán Busch Becerra, que fue presidente de Bolivia entre 1937 y 1939, recibió de Hochschild una solicitud, en la cual le pidió extender extraordinarios visados de entrada a judíos alemanes y europeos, justificando la acción con la necesidad urgente de obreros para la minería del país. Hochschild también pagó de su bolsillo los gastos de viaje de los inmigrantes de Alemania que recibieron el visado, y se ocupó de su alojamiento. De esta manera, ayudó a casi 9000 judíos a escaparse del Holocausto inmigrando a Bolivia.

Además de los primeros auxilios que prestó a los judíos, se ve en los documentos que Hochschild fundó dos establecimientos en los años 1930 y 1940 para ayudar a los judíos refugiados del nacionalsocialismo: una fue la Sociedad para la Protección de Refugiados Judíos, la cual se ocupaba de la ayuda financiera; la otra fue la Sociedad Colonial Boliviana, que dirigía un proyecto agrario para el cual Hochschild, en bien de los refugiados judíos, había comprado tres fincas agrícolas.

Además, Hochschild ocupaba a refugiados en su propia empresa y abrió para los niños judíos una escuela en La Paz. En uno de los documentos, leemos que un jardín de infantes judío pide a Hochschild que les ayude a agrandar los espacios, puesto que “el número de niños se ha incrementado masivamente y sigue creciendo”. En otra carta, que Hochschild recibió desde Francia, se le rogó que recibiera a 1000 huérfanos judíos.

A mediados de los años 1940, el gobierno boliviano confiscó su empresa y detuvo a Hochschild por segunda vez. Después de su liberación viajó a París, donde murió en 1965. Nadie sabe por qué llevó a la tumba la historia del rescate de todas estas personas. Ya desde hace tiempo que se investiga acerca de este hombre. Los documentos descubiertos, cuya autenticidad está comprobada, echan ahora más luz sobre su historia de vida. En Bolivia se inició un proceso para hacer justicia al recuerdo de este hombre. En este contexto, fue llamado “el Oskar Schindler de Bolivia”.

“Salvó a miles de personas de la persecución y del Holocausto, dándoles la posibilidad de venir a Bolivia. Pero también se ocupaba de ellos después que llegaban aquí”, dice Carola Campos, portavoz de la Corporación Minera de Bolivia. El Museo Minero Boliviano expone los documentos descubiertos en su página principal en internet.

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