El Covid reduce a una generación especial

Antje Naujoks

Por todas partes del mundo se lamenta que personas abruptamente partieron de esta vida. Todos los grupos etarios están afectados por el Covid-19; no obstante, en Israel desaparece una generación cuyo aporte ha sido excepcional.

El número de víctimas mortales en Israel a causa de la pandemia se dirige a la marca de los 3,000 casos. En comparación con muchos otros países, esto es un número moderado. A pesar de eso, son historias dolorosas cada una de ellas. Si se trata de personas como Abraham Grossman, se ve sucumbir con él un trozo de la historia judía, tanto del capítulo más oscuro como también de los momentos más gloriosos de este pueblo.

Originalmente, Abraham se llamaba Adolfo, pero su familia y amigos solo lo llamaban Ali, desde que él contribuyera en 1956 a construir de la nada a la ciudad Kiryat Gat en el sur de Israel. Así lo habían llamado sus compañeros de trabajo de la Franja de Gaza, que juntamente con él distribuyeron la red de canalización de la ciudad. Eso no obstante es solo un pequeño párrafo de una vida intensa, que le llevó a través de la historia judía del siglo XX.

En Güstrow fue que nació Adolfo / Abraham / Ali. Sus padres eran de Polonia, pero se sentían alemanes. A eso le fue puesto fin con el cambio de poder en el año 1933. Él y su hermano fueron enviados a la seguridad de Inglaterra con un transporte de niños, justo antes de comienzo de la guerra. Hacia fines de la Segunda Guerra Mundial, Ali tenía claro que ya no podía seguir mirando sin hacer nada. Así como él, de edad escolar en Alemania se había enfrentado a los miembros de la Juventud Hitleriana, de igual forma, siendo adulto quería luchar contra el mal. Fue por eso que se unió a la Brigada Judía, bajo el comando británico. Juntamente a sus camaradas veía la miseria de sus hermanos en la fe, que después de ser liberados de los campos de concentración, tenían que seguir viviendo en campamentos como personas sin patria. Él no solamente sirvió en Alemania, sino también en Italia y en los Países Bajos, al igual que en Bélgica, donde se dispuso a buscar a su familia.

Esto llegó a ser una experiencia dolorosa. Si bien se encontró con personas que habían sido vecinos de sus padres y hermana, según supo por vía indirecta, sus familiares habían perdido la vida en Auschwitz. Al mismo tiempo, el continente europeo llegó a ser el sitio de la continuación de su familia, ya que durante sus viajes como soldado de la Brigada Judía conoció a su futura esposa, con la que inmigró en 1947 al Israel pre-estatal. Ellos llegaron a vivir en un Kibbuz, y Abraham llegó a salvar la vida a la gente de su primer Kibbuz Yavneh durante un ataque de aviones de combate egipcios. Poco después, el matrimonio estuvo entre los fundadores del Kibbuz Lavi en el norte del país.

Fue en la parte final del otoño de 2020 cuando falleció este hombre, quien tuvo una historia de vida que está conectada a la historia del pueblo judío del siglo XX, porque él ayudó activamente a formarla. Este hombre falleció como consecuencia de una infección con el Covid. Como para muchas otras personas en el mundo entero, para sus dos hijos, cinco nietos y cuatro bisnietos era insoportable no poder estar a su lado.

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