Aportes israelíes a la investigación de autismo

Antje Naujoks

En todo el mundo se escucha cada vez más sobre autismo y síndrome de déficit de atención (SDA). Como el número de los niños diagnosticados va en aumento, una investigación se vuelve cada vez más urgente. Israel pudo notificar  acercade algunos avances.

Tan solo en Israel, anualmente 500 niños pequeños son diagnosticados de autismo. En total, en Israel, hay registradas 20,000 personas que sufren de autismo o enfermedades que se cuentan entre el espectro autista. Y la tendencia va en aumento. Por lo tanto, se puede afirmar para Israel, que 1 de cada 100 niños está diagnosticado como autista. En los Estados Unidos, la tasa se encuentra en 1 de 68 niños, mientras que la Organización Mundial de Salud (OMS) la indica globalmente con 1 de 160 niños. Estas discrepancias llevan a algunos a la suposición que los procedimientos de diagnóstico sean demasiado imprecisos. Otros plantean la pregunta, de porqué se registra un aumento a nivel mundial. Esas no son solamente preguntas que atormentan a padres y familias que deben organizar una vida alrededor de niños que sufren de desafíos en las áreas de competencias, comportamiento y comunicación sociales. También el sistema de salud está interesado en una clarificación, y cada vez, son más los científicos que se dedican a la investigación del autismo, así también en Israel.

Por un lado, se dedican al área de un diagnóstico lo más precoz posible para poder brindar a los niños autistas una atención especial para esta enfermedad. A esto, aportaron importantes conocimientos los científicos del Instituto Weizmann en Rehovot, juntamente con colegas estadounidenses, cuando descubrieron un marcador biológico que ayuda a reconocer si existe una sincronización demasiado limitada de las actividades cerebrales. Esto ayudó inicialmente a poder dar un diagnóstico más rápido, y uno que ya no se basa exclusivamente en la evaluación de la capacidad de comunicación verbal y del comportamiento.

Sin embargo, al ingeniero israelí, Raffi Rembrand, eso ya no lo ayudó porque “con respecto a una detección precoz del trastorno de mi hijo ya habíamos perdido todas las oportunidades”. Por eso, él desarrolló SensPD, un producto de diagnóstico con el cual se puede determinar ya en la primera infancia el nivel de potencia acústica que está perturbado en autistas. Los expertos describen este procedimiento diagnóstico no-invasivo como rápido y sencillo, pero también como muy fiable, razón por la cual a esta innovación israelí, en una etapa bastante temprana del desarrollo, se le adjudicó una ayuda económica substancial de parte de la UE.

Otros científicos israelíes se dedican a la investigación de la reducción de riesgo de un trastorno autista. Un estudio de la Universidad de Haifa reveló que las mujeres que, antes y durante el embarazo, toman suplementos de ácido fólico y multivitaminas, disminuyen el riesgo de autismo para su hijo. El Prof. Stephan Levine pudo anunciar, gracias a datos recolectados a nivel internacional, en enero 2018 en la revista científica JAMA Psychiatry, que el riesgo disminuye en un 61 por ciento a través de la toma de tales suplementos alimenticios tomados antes del embarazo, y en un 73 por ciento si son tomados durante el embarazo. Aun así enfatiza, que eso no es un “remedio universal”, ya que a pesar de eso, la estadística muestra que también mujeres que tomaron ácido fólico y multivitaminas, han dado a luz niños autistas.

Asimismo, en este año, la investigación israelí aportó elementos importantes al uso medicinal del cannabis para el tratamiento de los síntomas con que luchan los autistas. Muchos padres están dispuestos a probar todas las soluciones por más inusuales que sean, cuando se trata de mitigar síntomas como agresión, miedo, hiperactividad, insomnio y también la tendencia a herirse a sí mismos. Aquí, según un estudio israelí reciente, promete ayuda el cannabidiol (CBD), uno de los componentes naturales del cannabis. El estudio realizado por Tikun Olam, uno de los proveedores israelíes más grandes de cannabis medicinal, demuestra que la toma del concentrado trópico CBD reduce rabietas, hiperactividad y problemas para dormir en alrededor del 70 por ciento. La actitud caprichosa y la angustia disminuyen en un 47 por ciento, mientras que las capacidades de comunicación de los sujetos de estudio de cuatro a 22 años de edad mejoraron en un fabuloso 86.7 por ciento. De ahí que no es de asombrarse que la colaboradora principal de Tikun-Olam, Ma’ayan Weisberg denomine de “revolucionaria” la administración de CBD en casos de autismo. En esto concuerda el Dr. Adi Aran, quien trabaja como experto en neuropediatría en el hospital Sha’are Zedek de Jerusalén. En virtud de los conocimientos de sus propios estudios sobre el tema, ya hace algunos años que él recomienda una terapia de este tipo.

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