Alijah bajo el signo de la pandemia

Antje Naujoks

Expertos israelíes estaban seguros que la pandemia llevaría a una ola de inmigraciones. Por ahora el balance es escaso, si bien llegaron al país miembros de comunidades judías muy especiales.

En el año 2019 llegó un número récord de inmigrantes judíos que convirtieron a Israel en su nuevo hogar. En ese año en total llegaron casi 34,000 inmigrantes. El 2020 fue un año especial, como se nota en el mundo entero. Eso llevó a los expertos en temas de Israel ya durante la primera ola del Covid en la primavera del 2020 a la opinión, que se debería esperar un aumento repentino de judíos que inmigrarían a Israel. 

Pero el 2020 fue un año que trajo una caída masiva del número de nuevos inmigrantes: solamente 15,800 judíos llegaron al Aeropuerto Ben-Gurion, para convertirse en nuevos ciudadanos del Estado de Israel. Eso significa, que en el 2020 se registró un retroceso del 42.6 por ciento. Eso no se debía de modo alguno a decisiones vacilantes, sino a menudo a que muchos no podían reunir los documentos requeridos, porque las autoridades durante meses no trabajaban con regularidad. Otros ya estaban con los boletos de vuelo y las maletas preparadas, cuando las aerolíneas una y otra vez suspendían los vuelos. 

Esa también es la razón por la cual muchos de los que aún así lograron llegar a Israel en el 2020, a menudo venían en grupos más grandes. Ellos llegaban con vuelos especialmente alquilados o con grandes contingentes en aparatos de EL AL que aún así volaban cada tanto. Según la Jewish Agency for Israel que implementa la alijah, en 2020 llegaron  a Israel «nuevos inmigrantes de no menos de 70 países diferentes».  El presidente Isaac Herzog enfatizaba al mismo tiempo: «Estamos tramitando una cantidad inusual de solicitudes, de modo que después del estado de emergencia llegará una ola de alijah del mundo entero».

Uno de los grupos mayores del año 2020 hizo titulares, ya que se trata de miembros del Bnei Menashe de la India. Este grupo de 252 judíos arribó a mediados de diciembre de 2020, formado de 50 familias y 24 personas solas. En el caso de cuatro de los inmigrantes de trataba de niños menores de dos años, mientras que 19 personas eran adultos mayores. Su inmigración fue autorizada en octubre, de modo que esta gente llegó con bastante rapidez a una vida nueva. Ellos fueron alojados en un centro de integración cerca de Netanja, operado por la organización sin fines de lucro Shavei Israel. Al principio, no obstante, los recién llegados no podían ocuparse de comenzar su nueva vida, ya que primeramente tuvieron que pasar la cuarentena, a la que inmediatamente le siguió el tercer confinamiento israelí. 

La inmigración desde la India comenzó en el año 2003. Si bien una y otra vez ha habido incontables debates sobre la cuestión de que si estas personas, que se entienden a sí mismos como descendientes de la tribu judía de Manasés, realmente son judíos y su inmigración es permitida desde el 2005 a causa de una decisión del rabino supremo sefardí del Estado de Israel. Dicho rabino reconoció a este grupo como descendientes de judíos, de modo que desde entonces el camino a Israel está abierto para ellos. Hasta la fecha fueron 2,437 personas de la comunidad Bnei Menashe de la India que hicieron alijah a Israel.

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