Agua de grifo

Mori Lidar

El Estado de Israel decidió cumplir su deber con el Mar de Galilea. Después de años de extraer agua de este reservorio para la agricultura en el sur, ahora el agua correrá en dirección contraria para salvar el lago.

Durante muchos años, el Mar de Galilea era el reservorio de agua dulce más importante de Israel. De estas aguas continentales más grandes de Israel, se sacaban millones de metros cúbicos de agua, para ser usada en todas las regiones del país, también para hacer florecer el Desierto del Neguev. El abastecimiento del país entero con agua dulce era efectuado a través del Movil HaArtzi, el acueducto nacional, que fue instalado en los años de 1960 y 1970. En aquel tiempo,  para esta cañería de agua, se usó un sistema de tubos gigantescos bajo las posibilidades más modernas. El Movil HaArtzi sin duda por décadas fue una fuente de orgullo para Israel.

Durante la mayor parte de las décadas de su existencia, este acueducto nacional no hizo titulares. A eso se agrega, que en el correr del tiempo, que Israel conquistó pericias en la depuración de agua, el aprovechamiento de agua semi-purificada en la agricultura e incluso en la desalinización de aguas de mar, y comenzó a utilizar ampliamente las tecnologías modernas conectadas a eso. Por todo eso, la necesidad de tener que bombear agua dulce del Mar de Galilea disminuyó gradualmente. Aún así, entretanto, ese acueducto está totalmente inactivo, porque bombear agua del Mar de Galilea ya no es posible. El nivel de agua de este mar de interior decayó tan fuertemente, que hay amenaza de una catástrofe ecológica. Responsable fue un período de sequía de varios años consecutivos. El Mar de Galilea que se encuentra por debajo del nivel del mar, en el momento de redactar estas líneas se encuentra a 160 cm por debajo de la así-llamada línea roja. Eso significa: aún si en este años se registrarían cantidades de precipitaciones considerablemente mayores que en los períodos de lluvia pasados, eso no nivelaría la diferencia. Ya hace bastante tiempo se dejó de bombear agua de este reservorio en Galilea, ya que cada metro cúbico faltante acerca la flora y fauna aún más a la catástrofe ecológica.

Ante el trasfondo de esta situación, las autoridades nacionales responsables del agua en el Estado de Israel decidieron iniciar medidas drásticas: si en un tiempo, el agua fluía del norte del país hacia el sur, ahora cambiará la dirección de flujo. Ya han comenzado los primeros trabajos para la colocación de un sistema de tuberías desde una planta desalinizadora de aguas marítimas en la región costera de Israel central en dirección al Mar de Galilea. Este sistema, que se espera pueda comenzar a funcionar en dos años, anualmente le podrá llevar al lago interno de Galilea unos 110 a 120 millones de metros cúbicos de agua. Esta cantidad levantaría el nivel del agua del Mar de Galilea en varios metros por año, evitando así una catástrofe ecológica.

Más allá de eso, este proyecto, un verdadero mega emprendimiento, está pensado para abastecer con agua dulce el reino jordano, ya que también en este país falta el agua. Desde el punto de vista de Israel, se trata allí no solamente del mero cumplimiento de un artículo del contrato de paz con Jordania, sino también de una decisión que es de un significado estratégico avanzado y por eso de enorme trascendencia. En la región de Aqaba, a costas del Mar Rojo, Jordania construirá y operará una planta de desalinización de aguas marítimas, que también contribuirá al abastecimiento de la ciudad israelí de más al sur, el balneario Eilat, y de los asentamientos israelíes en la parte sur del Valle del Jordán, en la región de Aravá. Es decir, que estos dos países tratan de superar la situación crítica codo a codo; algo que en el Cercano Oriente no es nada común.

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