70 años Israel

Antje Naujoks

1948 a 1957
La primera década del Estado de Israel (de 1948 a 1957) se encontraba, al igual que los años previos, bajo el nivel del desarrollo. Faltaban infraestructuras como carreteras, canalización, agua corriente, escuelas y hospitales. Pero aún así, esta década se diferenciaba de las anteriores, ya que finalmente estaban abiertas las puertas de Sion. Al retirarse los británicos, cesaron las restricciones de inmigración para judíos. En aquel entonces, cientos de miles de sobrevivientes de la Shoá (holocausto, red.) se encontraban atascados en Europa y los judíos en países árabes debían ponerse a salvo de las hostilidades contra ellos. Hasta el 1951, eran 806,000 judíos los que vivían en Israel, en el momento de la proclamación de la soberanía del país, casi 240,000 sobrevivientes de la Shoá al igual que 50,000 judíos yemenitas y 124,000 judíos iraquíes. Además de eso, decenas de miles de judíos, entre otros de Kurdistán y Marruecos, llegaban al país. En el transcurso de la década, la población casi llegó a la marca de los dos millones. Esto hacía que Israel, además de luchar por su existencia en la Guerra de Independencia, se vio confrontado con enormes desafíos en lo que tenía que ver con la ampliación de los servicios sociales, la solución de la escasez de viviendas, la creación de lugares de trabajo y el aprovisionamiento de la población.

1958 a 1967
También la segunda década (de 1958 a 1967) quedó marcada por la afluencia de judíos de todo el mundo, sobre todo de Marruecos y Rumania. Los judíos no se dejaron espantar por el terrorismo que siguió aumentando con la fundación de la OLP en 1964. Por el contrario, en el verano de 1967, cuando Israel vio su existencia amenazada y tomó impulso para un golpe preventivo contra dos de sus vecinos, miles se registraron espontáneamente para el servicio en el país. Muchos se quedaron, y más aún llegaron después de la Guerra de Seis Días, entusiasmados por la conquista de más regiones de la histórica patria del pueblo judío. A principios de la segunda década de su existencia, la variada sociedad judía del joven Estado experimentó aún otro acontecimiento decisivo: el juicio contra el criminal de guerra del nacionalsocialismo Adolf Eichmann, detenido en Argentina. De este modo, también hubo que enfrentarse con las consecuencias de este capítulo oscuro de la historia judía. Además, hacia finales de la segunda década del Estado, también sufrieron cambios los habitantes árabes: si bien en 1952, ellos ya se habían convertido en ciudadanos, la administración militar recién fue revocada en 1966.

1968 a 1977
La tercera década (de 1968 a 1977) se caracteriza en primer lugar por la euforia después de la Guerra de Seis Días. Esta euforia recibió un golpe bajo en 1973 por la Guerra de Yom-Kippur. El ataque sorpresivo egipcio-sirio no solamente dejó huellas dolorosas en los campos de combate, sino que también le dejó una cicatriz duradera a la sociedad de Israel. Políticamente, causó un terremoto. Después de 30 años en el gobierno, en 1977 el partido laboral perdió contra el Likud bajo Menachem Begin. Esta década terminó con otro evento clave: la visita a Jerusalén del presidente egipcio Anwar Sadat, que llevó a que a principios de su cuarta década (1978 a 1987) Israel cerrara un convenio de paz. Mientras que el Acuerdo de Camp David de 1978 trajo un silenciar de las armas entre Israel y Egipto.

1978 a 1987
La cuarta década de Israel se caracterizó por actividades militares con impactos sociales. Por un lado, en 1981 Israel llevó a cabo un ataque preventivo contra el reactor nuclear iraquí Osirak, y por otro, un año después lanzó la operación “Paz para Galilea”. A esta operación, muchos israelíes la denominaron como la primera guerra contra Líbano, ya que Israel no alcanzó el objetivo previsto a pesar de grandes pérdidas. Protestas de oficiales y de civiles llevaron a la retirada de Líbano en 1984. Esta década acabó no solo con una sociedad israelí dividida a causa de la guerra, sino también con un apenas evitado colapso económico causado por una crisis bancaria y el comienzo de la Intifada, el levantamiento popular palestino.

1998 a 2007
En la quinta década de su existencia (de 1988 a 2007) Israel tuvo que dedicarse a las medidas para el reavivamiento de la economía, a pesar de los retrocesos causados por la Intifada. Al mismo tiempo, hubo que ocuparse de la integración de judíos provenientes de Etiopía que habían sido traídos al país algunos años antes a través de acciones de rescate. A su vez, se tuvo que asimilar una inmigración sin precedentes de la Unión Soviética, que se estaba desmoronando. En 1991, el país fue atacado con misiles Skud desde el Irak. Como se temía el uso de sustancias de combate no convencionales, durante semanas los israelíes vivieron alerta, listos para colocarse máscaras de gas ante cualquier ataque. Cuando Israel apenas había superado esto, la sociedad fue confrontada con otros dos acontecimientos que hasta el día de hoy han dejado sus sombras: en 1993, la firma de los Acuerdos de Oslo con los palestinos, que en aquel momento prometían paz, y de los cuales en definitiva solo el Acuerdo de Paz de 1994 con Jordania trajo tranquilidad; y en 1995, el asesinato del Primer Ministro Yitzhak Rabin, cometido por un ciudadano israelí-judío.

1998 a 2007
La sexta década (de 1998 a 2007) no fue menos turbulenta. Para Israel, el año 2000 primeramente trajo la total retirada de todas las fuerzas de combate de la zona de seguridad en el sur del Líbano, y en el otoño, el comienzo de la Segunda Intifada, que costó la vida de más de 1,100 israelíes y tuvo como resultado más de 8,000 heridos. Esta ola de terrorismo le causó pérdidas dolorosas a la economía israelí, pérdidas que tuvieron consecuencias socioeconómicas para todos los ciudadanos. Aun así, los israelíes consideran en retrospectiva que otros dos incidentes fueron los más incisivos: por un lado la Segunda Guerra del Líbano de 2006, y la retirada de la Franja de Gaza puesta en práctica un año antes por el Primer Ministro Ariel Sharon. Dicha retirada significó la evacuación de asentamientos del Gush Katif, cuyos 8,000 habitantes en su mayoría no abandonaron voluntariamente sus hogares. La sociedad israelí sigue dividida con respecto a este tema, con una brecha que se profundizó a causa del bombardeo desde la Franja de Gaza que aumentó fuertemente después de la toma del poder de Hamás en el verano de 2007.

2008 a 2017
Mientras que a comienzos de la séptima década (de 2008 a 2017), el mundo fue sacudido por una crisis económica, Israel no solamente demostró su solidez económica, sino que definitivamente avanzó en materia de alta tecnología, y también conquistó nuevas áreas como la seguridad cibernética, y las bio y nanotecnologías. De este modo, en la víspera de su octava década Israel disfruta de fama mundial como “taller de ideas e innovaciones”, como líder en investigación y desarrollo, y como uno de los países más avanzados del mundo. Es un país joven, dinámico y extremadamente ilustrado, lo que sin embargo, no le evita a la población enfrentarse a grandes desafíos. Entre estos, está la situación de seguridad en el sur del país, la cual obligó a Israel a realizar tres operaciones militares en su séptima década de existencia. Un desafío igualmente grande representa a nivel de política exterior el antisemitismo que va en aumento en todo el mundo, la demonización sistemática de Israel y la pregunta por la paz con los palestinos. En política interior el desafío más grande es la lucha por la reducción de la desigualdad social ya que, por más grandes que sean los éxitos que Israel celebre, muchos ciudadanos no se han beneficiado de los mismos hasta ahora.

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