El mensaje que atraviesa la Biblia entera

Wim Malgo (1922–1992)

Una interpretación del último libro de la Biblia. Parte 5. Apocalipsis 1:7.

“He aquí que viene con las nubes” (Ap. 1:7). Eso significa: Él viene con la iglesia en gloria. Pero también podríamos decirlo así: es entonces que Él atraviesa todo lo duro y oscuro. La hora de Su toma del poder ha llegado. ¡Todo se convierte en luz! Cuando se habla de la venida de Jesús, las palabras sencillamente no son suficientes.

Este “He aquí que viene” es como un impresionante trueno que suena de nube en nube, que atraviesa el cielo entero y sacude la tierra. Del mismo modo, este mensaje de “He aquí que viene” atraviesa la Biblia entera. De libro en libro, suena cada vez más poderosamente en nuestro oído y en nuestra conciencia.

Daniel miró al Señor en Su regreso: “Con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre” (Dn. 7:13). Luego dice en los versículos 14 y 27, que el reino que Él establecerá será un reino eterno, y que le pertenecerá al pueblo santo, Israel: “Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas lo sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará; y su reino es uno que nunca será destruido… Y que el reino, el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo sean dados al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios lo servirán y obedecerán.”

El Señor mismo testifica de Su segunda venida en Mateo 24:30: “…cuando vean al Hijo del hombre venir”. Pero Él no dice “con las nubes”, sino “en las nubes”. Él viene envuelto en gran poder y gloria para juicio de las naciones. Y todos Lo verán y gritarán y llorarán: “Y dirán a los montes: ‘¡Cubridnos!’; y a los collados: ‘¡Caed sobre nosotros!’” (Os. 10:8). Pero será en vano.

Cuando el Señor Jesús se fue al cielo dice expresamente en Hechos 1:9: “Viéndolo ellos, fue alzado, y lo recibió una nube que lo ocultó de sus ojos”. ¡Los discípulos recién habían hablado con Él, cuando repentinamente Él se elevó y fue al cielo! Y ya, en ese mismo momento, estaban allí al lado de ellos dos hombres en vestiduras blancas, diciendo: “Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como lo habéis visto ir al cielo” (Hch. 1:11).

Luego continúa el impresionante trueno a través de las cartas de los apóstoles: “He aquí que viene”. Esta es la raíz de su mensaje, el impulso de su fe y de sus acciones. ¡Maranta, Jesús viene!

En el último libro de la Biblia, este mensaje llega a su cumplimiento visible.

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