“Soy un gran aficionado de Lucas”

Llamada

Un diálogo con el evangelista musical y ex pianista de Traumschiff, Waldemar Grab sobre las Biblias de los Gedeones, canciones conmovedoras, libros que hacen pensar y sobre ordenar la oficina antes de la segunda venida del Señor Jesús.

¿Cómo se convirtió usted?
Me convertí a la edad de 46 años, después de que, durante dos años, hubiera leído las Biblias que se encuentran en los hoteles de este mundo. Sucedió en el antiguo Traumschiff de ZDF (serie televisiva alemana), la MS Alemania, donde también se podía encontrar una Biblia de los Gedeones en la gaveta de las cabinas de lujo. Durante dos años leí intensivamente, a veces tiraba la Biblia en el rincón, y más tarde volvía a sacarla. Fue una tarea fascinante, y más porque la primera historia que abrí fue el naufragio del apóstol Pablo descrito en Hechos de los Apóstoles. En aquel momento estábamos de camino en dirección a Malasia, donde yo a menudo me hospedaba en un hotel y estaba familiarizado con otras creencias. Después de dos años de estudio bíblico, sin embargo, tuve que decir: esto es lo que busco. Y a continuación, a bordo del crucero de lujo, que seguramente les es conocido a muchos lectores, por primera vez hablé verdaderamente con Jesús, y le pedí hacerse cargo de mi vida.

Como músico, usted ha tocado muchas canciones. ¿Cuál le ha impresionado más?
Hay una cantidad de canciones que me gustaban –ya sea Die Wut über den verlorenen Groschen (La ira por la moneda perdida) u otras piezas clásicas. Lo que más domino, sin embargo, es el swing. No obstante, quiero nombrar una canción espiritual que me ha conmovido. El texto alemán es de Anton Schulte. En el inglés es Amazing Grace (Gracia sublime). Me llevó tiempo hasta que entendí lo que realmente es la gracia, y luego, cuando pude comprenderlo, pensé: ¡esto es! Y si uno además tiene presente el trasfondo de la canción, ya que el escritor del texto original en inglés fue capitán de un barco de esclavos… Me conmueve cada vez que canto o toco esta canción. (Esto es Sublime Gracia.)

Si usted tuviera que decidirse por un solo libro de la Biblia, al que podría llevar a una isla solitaria, ¿cuál sería?
¿Pueden ser dos también?

Ok, puede llevar un segundo de contrabando.
Soy un gran aficionado de Lucas. Su intelecto me impresiona, sobre todo cuando considero su trasfondo profesional. Por eso me gustaría llevar el evangelio de Lucas y el libro Hechos de los Apóstoles de Lucas. De los Salmos leo uno cada día y de los Proverbios un capítulo diario. Quiero mucho a la Biblia entera desde que la conocí. Sería grave si pudiera llevar solo un libro de la misma.

Por suerte, no necesitamos hacerlo de verdad.
Sí, pero hay países donde a uno le quitan la Biblia. Algunos creyentes no tienen una Biblia y aprenden todo de memoria. He conocido a personas que, por ejemplo, sabían toda la Carta a los filipenses de memoria. A eso me gustaría llegar, pero probablemente nunca lo lograré. Oro para que no solo yo, sino todos nosotros tengamos la Biblia. Y cuando todos tengan la Biblia, entonces Jesús vendrá otra vez.

¿Cuál libro, además de la Biblia, le ha influido fuertemente en la vida?
Un libro notable es Das glücklichste Volk: Sieben Jahre bei den Pirahã-Indianern am Amazonas (El pueblo más feliz: Siete años entre los indígenas Piraha en el Amazonas) de Daniel Everett. Trata de un misionero que se fue a la selva para evangelizar una tribu. En el correr del tiempo, sin embargo, él mismo aceptó las formas de vida y fe de los aborígenes, dejando el cristianismo. Eso me conmovió mucho y me hizo preguntar, qué normas mundanas podrían haber obrado ahí. ¿Con qué medios ha tratado el diablo allí de alejar a este hombre de Jesucristo? Leí ese libro varias veces y lo he considerado como advertencia para mí. Antes, tanto como ahora soy susceptible a cosas que suceden en el mundo, porque vengo de ese mundo. Y a pesar de que Cristo me liberó de todo eso, el peligro continúa existiendo.

Paralelamente a eso, ahora estoy leyendo Die Welt ohne uns (El mundo sin nosotros) de Alan Weisman. Él describe cómo estaría el mundo si repentinamente no existiéramos los seres humanos. ¿Qué sucedería con las casas, la naturaleza, los animales que se multiplican y se desarrollan de manera diferente? No es un libro cristiano, pero si uno lo lee como cristiano, uno toma conciencia del significado de: “Sojuzgad la tierra”. Sin nosotros, el mundo no puede funcionar. Nosotros somos los ordenadores de la Tierra. Naturalmente, esto solo funciona de manera totalmente correcta, si tenemos a Cristo, pero en general, este libro demuestra que no funciona sin el ser humano.

¿Existe en la historia eclesiástica una persona que para usted sea un especial ejemplo?
La historia eclesiástica fue una de mis materias predilectas durante el estudio de teología. Hacía mucho que quería estudiar historia, pero no tenía tiempo porque mis profesiones siempre me tenían tan ocupado. Entretanto, sin embargo, todos los años voy de gira con un concierto de Lutero; el año pasado, hubo un número especialmente alto de actuaciones. Actúo como Lutero en una obra de teatro unipersonal, y al hacerlo, canto y toco sus canciones de la Reforma. Debo decir que Dios aquí usó a un hombre en el momento justo para comenzar la Reforma. Recuérdese tan solo la imprenta de Gutenberg. Eso me entusiasma. Sí, Lutero tenía un lenguaje rudo y a veces se pasaba de la línea, pero eso solo es humano. ¿Quién de nosotros no tiene estas debilidades? Ya sea que lo admita o no. De Lutero además he tomado el devocioal: la bendición matutina y vespertina.

¿Qué le viene a la mente, cuando escucha la promesa del Señor Jesús: “¡Sí, yo vengo en breve!”?
Ahí me siento como Hans-Peter Royer, quien también siempre tenía miedo de no haber terminado todo antes de que venga Jesús. El lado humano en mí, de hecho, dice: Tengo tanto que hacer todavía. Me gustaría primero ordenar mi oficina, responder todas mis cartas, terminar esto o aquello. Si bien eso es una locura, como hombre adulto siempre pienso primero en lo “racional”, y no enseguida: sería lindo si mis padres o este y aquel todavía aceptaran a Jesucristo. Debo trabajar en mí para que el orden esté correcto en mis pensamientos. Y me viene a la mente, que en mi entorno aún ahora hay personas que se burlan de mí. Sigo teniendo muchos amigos en la alta sociedad, como se le llama, y a ellos en nuestras reuniones me gustaría trasmitirles una y otra vez y con insistencia, que existe una vida después de la muerte, y en dos direcciones. Si bien lo hago, no con el trasfondo de que Jesús podría venir mañana.

Si usted supiera el momento exacto de la segunda venida del Señor Jesucristo, ¿qué haría?
No me dedico a la agricultura, de no ser así por supuesto plantaría un manzanito. Pero si lo supiera, probablemente escribiría cartas y correos electrónicos, me dedicaría a mis contactos y diría: “Estimados, deben decidirse hoy…”. Probablemente, entonces iría a la cárcel por disturbios. Pero haría el contacto con todos los amigos que me fuera posible y con las personas que he conocido en mi vida, para decirles lo importante que es tomar la decisión por Jesucristo en esta vida, y que después ya no hay oportunidad.

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