Elecciones anticipadas

Fredi Winkler

En Israel, se han convocado elecciones anticipadas para el 9 de abril, a causa de un cada vez más marcado curso de colisión entre los diferentes integrantes de la coalición. Después que el ministro de defensa, Avigdor Lieberman, abandonara el gobierno junto a su fracción con seis escaños, quedó tan solo una pequeña mayoría de 61 escaños a favor del gobierno en el Parlamento. Pero también entre los miembros restantes de la coalición crecían las tensiones y se hacían insuperables. Por eso, la única solución parece ser la convocatoria de elecciones anticipadas, aunque es probable que no cambien de manera significativa la repartición de los escaños entre la izquierda y la derecha. Lo saben muy bien los diferentes partidos de derecha; sin embargo, algunos esperan que el resultado les sea favorable.

Algo que influyó considerablemente en la decisión de anticipar las elecciones fue la amenaza de una acusación por corrupción contra el primer ministro Netanyahu. Si esta se confirmara, el primer ministro se vería obligado a retirarse, lo que naturalmente dañaría a su partido de derecha, Likud, y provocaría una onda expansiva con importantes consecuencias políticas.

Es posible que este escenario haya sido la razón por la cual el ministro de educación, Naftali Bennet, abandonó su partido Bait-Ha-Yeyudi y formó un nuevo partido con el nombre “La nueva derecha”. Al mismo tiempo, también el anterior jefe del Estado Mayor, Beni Gantz, se presentó ante los medios informándoles de su intención de entrar a la política y de fundar un nuevo partido.

Israel se hizo famoso en el pasado como un país en el cual era posible que un nuevo partido con un líder carismático, como Ariel Sharon, se transformara de golpe en el partido más importante y de esta manera tuviera que formar el nuevo gobierno. Parece que algunos siguen soñando con este pasado, pero ya no es algo probable hoy en día. Falta ante todo la unión interna y los puntos en común, tanto del lado derecho como del izquierdo. La cultura del egoísmo cada vez más generalizada, que busca tan solo la ventaja del propio sector y se resiste a actuar en conjunto, ha llegado a un extremo, también en la política israelí.

Esta política enfocada hacia la propia ventaja podría resultarle fatal a Israel, ya que las amenazas desde afuera siguen siendo el problema número uno. Hace no tanto, diferentes expertos militares estimaron el estado de seguridad como mejor que antes, porque el mundo árabe y especialmente Siria estaban ocupados con sus propios problemas. Sin embargo, esta situación “tranquilizante” para Israel cambió drásticamente por la intervención de Irán, Turquía y especialmente Rusia en el conflicto en Medio Oriente. Por eso, los requisitos de seguridad del país serán un factor importante en las elecciones próximas, aunque no se sabe si la mayoría de la población sigue dispuesta a postergar todas las demás cosas que son de importancia en la vida diaria a favor de la seguridad.

A pesar de todas las preocupaciones que sentimos por el futuro de Israel, hay un hecho que es seguro: El que hasta ahora nos ha ayudado de una manera maravillosa, seguirá con los ojos abiertos sobre Su pueblo Israel, para que Su voluntad se haga y Su plan se lleve a cabo.

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