El Proyecto Hesed

Charles H. Dyer

Cómo la compasión cambió la enseñanza de un profesor de Biblia.

En 1981, comencé por primera vez a dar clases. En esos días tempranos de la enseñanza, mi enfoque era mucho más “académico”. Planifiqué pruebas semestrales y finales porque quería que mis estudiantes memorizaran importantes datos bíblicos. Sin embargo, un verano cambió totalmente mi perspectiva.

En un seminario de verano de cinco semanas, di clases sobre mi tema preferido, una sinopsis de los profetas. Las pruebas ya estaban preparadas. Todo estaba pronto, y yo estaba nervioso (quizás incluso un poco orgulloso). Mis estudiantes al final entenderían a cada uno de los profetas antiguotestamentarios.

Pero ese verano algo salió totalmente mal. En esas cinco semanas, mientras di mi curso, tres personas que conocí cuando yo era estudiante en el seminario, fallaron moralmente. Cada uno destruyó su familia, dañó el trabajo y deshonró el nombre de Cristo. Pero, ¿cómo podía suceder eso? Habíamos tomado las mismas clases en el seminario, estudiado la misma Biblia y absuelto los mismos exámenes. Aun así, la verdad de la Palabra de Dios de alguna manera no había penetrado en sus corazones. ¡Algo había salido mal!

Ese verano espantoso cambió mi enfoque de vida. Cuando oré en cuanto a lo que yo debía hacer para ayudar a otros estudiantes a evitar ese tipo de trampas, llegué a la conclusión que no alcanzaba el simple memorizar de datos. Podemos llegar a ser insensibles hacia la Palabra de Dios si no la aplicamos en nuestra vida. Nuestras relaciones con otros pueden enfriar, si no trabajamos duramente en desarrollar simpatía, interés y asistencia.

Reemplacé mis exámenes semestrales y finales con Proyectos Hesed, y sigo diciéndoles a mis estudiantes que estos son los proyectos más importantes de todo el año. Ellos deben pasar por dos de esos proyectos para poder aprobar cada uno de mis cursos. Pero, ¿qué es un Proyecto Hesed? Déjeme aclararlo con base en mi plan de estudios.

Hesed es la palabra antiguotestamentaria para “amor fiel” y contiene la idea de una fidelidad llena de amor frente a esta relación de pacto. La literatura de sabiduría antiguotestamentaria y los profetas enfatizan repetidamente la necesidad de fidelidad al pacto –tanto frente a Dios como también hacia las personas. Un peligro en el instituto es la tendencia de ser “solo oidores de la Palabra”– separar conocimiento y acción. Los creyentes conscientemente deben tomarse el tiempo para desarrollar y cuidar una fidelidad de pacto en sus relaciones con otros. Estos dos Proyectos Hesed han tomado el lugar de los exámenes semestrales y finales, para darle a cada estudiante el tiempo para desarrollar “amor fiel” hacia otros.

Cada “proyecto” contiene los siguientes elementos:

1. Planifique usted una actividad, que pueda realizar usted y alguien más, que lleve unas cuatro horas y que tenga lugar fuera del instituto. Debe contener un tiempo de comunión cristiana y de alegría.

2. Participe usted mismo en la actividad.

3. Escriba un resumen y entréguelo juntamente con los informes semestrales y finales.

Animo a los estudiantes a ser creativos en la planificación de los proyectos. Si ellos son casados, quizás organicen un picnic, una visita al zoológico, una vuelta ciclista con la familia o la visita a un lugar que aún no conozcan. Para los casados, la prioridad consiste en hacer algo que toda la familia pueda disfrutar. Si no son casados, les aconsejo invitar a un amigo para una cena, salir a caminar juntos, ir a pescar o ir a un evento deportivo. Ellos deben tomarse tiempo para disfrutar del compañerismo de la otra persona.

La reacción a eso fue formidable. Tengo una carpeta con tarjetas, cartas y cuadros dibujados a mano de los cónyuges e hijos de los estudiantes, en que ellos me agradecen por el Proyecto Hesed. Ex estudiantes me llaman para contarme, que siguen realizando Proyectos Hesed con su familia.

El amor fiel y el compasión armonizan bien. Personas que se comprometen en una relación, muestran a los demás cuidado y compasión. En Lamentaciones 3, Jeremías ve en la gracia y la misericordia de Dios a dos columnas de la esperanza. “Que por la misericordia (hesed) de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias” (Lam 3:22). ¿Qué tan grande es tu compasión?

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