¿Deben dejarse vacunar los cristianos?

Diversos

El lado desagradable de la libertad.

Quien le pertenece a Jesucristo ha sido llamado a la libertad, así lo describe la Biblia (Gálatas 5:13). La libertad es un bien de enorme importancia –un tesoro del cual todo cristiano le gusta echar mano y disfrutarlo. Para algunos es un proceso, que lleva años para llegar a ser consciente de esa libertad y vivirlo según la voluntad de Dios. El Dr. Martín Luther Jr. dijo sobre eso: 

«Un cristiano es un señor libre que está por encima de todas las cosas, y que no es súbdito de nadie. Un cristiano es un siervo al servicio de todas las cosas y súbdito a toda persona.»

Que esta libertad, sin embargo, también tiene un lado desagradable, nos lo muestra la situación actual alrededor de ese tema tan controversial de la vacunación contra el Covid-19. La decisión a favor o en contra de la vacuna da noches de insomnio a muchos y produce discusiones acaloradas. No nos equivoquemos, esta vacuna divide a la cristiandad. 

Algunos hermanos en la fe celebran las vacunas nuevas como un salvador divino en forma de inyecciones, contrario a lo cual, otros ven en las mismas la marca de Apocalipsis 13 y un consentimiento a los planes de satanás. Entre estos dos extremos hay cientos de miles de cristianos que se sienten confundidos, reticentes y temerosos. Estos sentimientos son totalmente comprensibles, porque desde el punto de vista médico, las vacunas ya siempre han conllevado riesgos. 

La inseguridad actual proviene en gran parte de las informaciones que no se nos están dando. 

Sí, estas vacunas son nuevas y han sido liberadas en un procedimiento muy rápido. Desde hace años se está investigando con respecto a los principios activos mRNA, pero sus efectos y efectos secundarios en el organismo son muy difíciles de echar mano. De nuestra parte sería presuntuoso hablar de la farmacodinámica y del efecto inmunológico de una vacuna. Solo porque uno como laico haya leído algunos artículos sobre medicina, le falta mucho para estar en condiciones de comprender temas tan complejos como aquellos que lo están investigando desde hace décadas. También los expertos nos presentan opiniones muy diversas que para nosotros son difíciles de verificar. 

Sí, muchas vacunas hasta la fecha han salvado las vidas de millones de personas (sarampión, rubeola, hepatitis, etc.), y aún así ese tipo de vacunaciones conllevan peligro, tal como en el caso de la vacuna contra el Covid-19, de sufrir un daño causado por la vacuna, incluyendo la posibilidad de morir. 

Sí, en la medicina también se utiliza células de fetos humanos para la investigación. Este es un dilema ético, con el cual nosotros los cristianos sin embargo no somos confrontados hasta ahora. La mayoría ignora esto en la vida diaria, o ¿realmente creen tan ingenuamente que todas las cremas anti-edad funcionan con el efecto de las semillas de granadas o dátiles? Como cristiano ahora, en el caso de esta vacuna, hacer revolotear el mazo ético-moral solo por esa razón, nos parece fuera de lugar. 

Lo que sí nos queda es, la libre decisión a favor o en contra de vacunarnos. 

Mientras que en Alemania las vacunaciones recién se están iniciando, Israel nuevamente está mucho más avanzado. En este momento en ese país la mayoría de personas por cada 100 habitantes han tomado la decisión consciente de dejarse vacunar. Precisamente los amigos de Israel lo deben tener claro también, que la «Tierra Santa» actúa muy progresivamente en el área de la medicina, y que también está muy avanzada en cuanto a los alimentos genéticamente manipulados. 

Para la apreciación bíblica de este tema delicado, si los cristianos deben dejarse vacunar o no, quisiéramos señalar tres puntos: 

1. Vida = ¡riesgo grande!

La vida es el riesgo más grande de todos. A partir del momento de nuestra concepción estamos expuestos a incontables riesgos, que de niños a menudo ignoramos. Con el incremento de información y en nuestra era actual de los medios de comunicación, a muchos la vida les parece demasiado riesgosa. 

Por temor de tomar decisiones erradas, algunos se retiran más y más de la vida. Porque existe el temor, de que alguna decisión equivocada ya no pueda ser revertida. Cómo se dice comúnmente: «¡Pudiera, debiera, hubiera!»

El libro bíblico de Proverbios lo describe de la siguiente manera: «Dice el perezoso: ‹¡El león está afuera; seré muerto en la calle!›» (Prov 22:13). Eso significa: mejor no hagas nada, así no te puede suceder nada. Pero esa es una manera de pensar equivocada y bíblicamente no justificable. La Gran Comisión no dice: «retírate», sino: «¡sal afuera!» –por esta razón es un aspecto de oración importante, pedir a Jesucristo por valentía para encontrar la decisión correcta. 

No es nuestra mente la que es fidedigna, sino solamente nuestro Señor y Salvador. 

«Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas. ¡No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová y apártate del mal; porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos!» (Prov 3:5-8).

2. Libertad = ¡decisión personal!

La Biblia nos informa, por ejemplo, en la historia de la separación de Abraham y Lot en Génesis 13, cómo Lot recibió la libertad total en cuanto a la elección del territorio, y cómo Abraham sin quejarse vivió con la consecuencia de la selección de Lot. 

Es nuestra libertad personal, decidirnos a favor o en contra de la vacunación. Mientras no haya una prohibición (mandamiento) bíblico, los humanos tenemos el poder de libre decisión en tantas cosas; a menudo eso no nos agrada, ya que tampoco queremos cargar con el riesgo. 

Pero precisamente aquí nunca debemos subestimar el poder del Espíritu Santo, quien desea guiarnos a toda la verdad (Jn 16:13). 

La decisión del otro, también de los familiares más cercanos, sin embargo, la tenemos que respetar y aceptar también, mientras estos no vayan en contra de las normas bíblicas. 

3. Vacunación = no es la marca de la Bestia

Hace mucho ya que nos encontramos en un sistema anticristiano, que es expandido cada vez más por satanás, el gran mentiroso y seductor. También la fundación de la UE, por ejemplo, es parte de este sistema en la vida diaria, sin embargo (aparentemente), nos ha afectado poco. Ahora, cuando una situación penetra muy concretamente en nuestra vida diaria, los cristianos se sobresaltan, entran en pánico y se acuerdan de las palabras de Apocalipsis 13, donde es anunciada la marca de la Bestia.

Cristianos extremos, y también algunos predicadores, recitan que la vacunación es el cumplimiento de Apocalipsis 13, y al hacerlo pasan por alto, que ese texto menciona también otras cosas que no se han cumplido todavía a través de esta vacunación del Covid-19. 

A eso, deberían acompañar esto: «…Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió. Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todos el que no la adorasen» (Ap 13:14-15).

Según Apocalipsis 14:9, la marca está directamente conectada con la Bestia misma, con su imagen y con la adoración de la misma. De modo que, mientras la persona anticristiana, su imagen y la exigencia de adorar a ésta aún no estén en existencia, no podemos hablar de que la vacunación sea ese cumplimiento. 

Es verdad, vivimos en una época en la que los sucesos se desarrollan cada vez más en la dirección de Apocalipsis 13 y 14. Según nuestro entendimiento de la Palabra profética de la Biblia, sin embargo, el Arrebatamiento tiene que suceder antes de que entren en vigencia los acontecimientos de Apocalipsis 13. 

Debemos poner ante nuestros ojos la promesa maravillosa de nuestro Señor Jesús en Apocalipsis 3:10-11: ¡Este pasaje promete a la Iglesia, que será preservada del tiempo de la seducción total que viene por medio del Anticristo! –«¡Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. He aquí, yo vengo pronto!»

Pero eso, en conclusión inversa, no nos debe animar a tomar esta decisión médica a la ligera. 

Desde el punto de vista de la medicina, todos tenemos la responsabilidad de informarnos y de tomar una decisión bajo mucha oración considerando nuestros factores totalmente individuales (enfermedades previas, circunstancias de vida, edad, profesión, lugar de residencia, etc.). 

Visto bíblicamente, esto quiere decir, vivir nuestra libertad en Cristo con la ayuda del Señor. La vida entera es, como ya hemos mencionado, un riesgo al que debemos enfrentar como cristianos con la ayuda del buen Espíritu de Dios. 

Es muy posible que, al decidirnos contra la vacunación, lleguemos a sentir las consecuencias de ello más fuertemente de lo que habíamos pensado (viajes por avión, licencias, lugar de trabajo, etc.). Ese es el lado desagradable de la libertad. 

De las decisiones que tomamos, debemos responder delante de Dios. 

Quizás la decisión a favor o en contra de esta vacunación pareciera ser una de las decisiones más grandes de su vida. En este lugar deseamos aconsejar a cada lector, de ser consciente que, como discípulos de Jesús nunca debemos tomar decisiones a la ligera. Todas las decisiones individuales de la vida (por ejemplo, la profesión, el cónyuge, los hijos, la iglesia, el tiempo, las finanzas, la vivienda, los pasatiempos, las vaciones, etc.) tienen efectos primarios y secundarios masivos–deben ser tomadas con la ayuda de la oración y la lectura bíblica. Porque si en algún momento tenemos dudas sobre nuestras decisiones, siempre podemos recordar, que nuestros consejeros no fueron nuestro yo o las tendencias actuales, sino la Biblia. 

No, no podemos dar, ni daremos una recomendación general alguna a favor o en contra de la vacunación. 

Pero a ustedes les deseamos de corazón, que el proceso de encontrar la decisión lleve a una relación aún más íntima y de mayor confianza con Jesús. Porque una cosa es segura: ¡Nada puede separar a los hijos de Dios de Su amor!

«Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro» (Rom. 8:38-39).

Jesucristo es el mejor «virólogo jefe» que nos podemos imaginar –confíese una vez más totalmente a Él. Las palabras de la antigua canción de Fanny Crosby también quieren infundirle valor a usted a refugiarse en Jesús en cada fase de decisión de su vida.

«Seguro en los brazos de Jesús, seguro apoyado en Él, 
Descansando en Su amor, encuentro contentamiento celestial. 
Con Su dulce voz de pastor, me dice mi Salvador:  
‹¡Deja tu lucha, y descansa en mi corazón!›
Seguro en los brazos de Jesús, seguro apoyado en Él,
Descansando en Su amor, encuentro contentamiento celestial. 

¡Seguro en los brazos de Jesús, sin el tormento de preocupación, 
Seguro en la tentación por la marca de la herida de Jesús!
¡Libre de la opresión del pesar, libre de la duda, 
Solo un poco más de pruebas, sólo un poco de semillas de lágrimas!
¡Seguro en los brazos de Jesús, sin el tormento de preocupación,
Seguro en la tentación por la marca de la herida de Jesús! 

¡Jesús, refugio del corazón, Jesús, Tú moriste por mí!
Seguro en esta roca me apoyo por la eternidad. 
Aquí quiero esperar tranquila hasta que la noche pase, 
Hasta que en la orilla dorada despierte brillante el día. 
¡Jesús, refugio del corazón, Jesús, Tú moriste por mí!
Seguro en esta roca me apoyo por la eternidad.»

Publicado por el Centro Bíblico Breckerfeld
Este texto fue reunido después de reflexiones maduras por hermanos que en parte poseen conocimientos previos de medicina, están mucho tiempo en la fe y también sirven en enseñanza y predicación. Entre ellos: 

Dr. Roger Liebi, profesor de Biblia y anciano de iglesia | Norbert Lieth, dirección misionera de Llamada de Medianoche | Volker Koch, segundo presidente federal de los Gedeones y anciano | Jörg Michelson, dirección misionera AjH | Michael Höher, segundo presidente de la Asociación A.B. y profesor de Biblia | Paul Timblin, profesor de Biblia | Johannes Vogel, director del Instituto Bíblico Breckerfeld.

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